Imaginen lo que significa para los millones de niños que viven en Palestina ir a la escuela en medio de un ambiente de guerra, violencia, y una constante vulneración de sus derechos humanos fundamentales. Ahora imagine lo que significa para un profesor hacer clases en ese adverso contexto. Bueno, en Palestina reside la Mejor Profesora del Mundo, premiada en 2016 con el Global Teacher Prize que entrega la Varkey Gems Foundation, algo así como el Premio Nobel de la Enseñanza. La actual merecedora de ese reconocimiento es Hanan Al Hroub, quien visitó nuestro país para lanzar el concurso por primera vez para que docentes chilenos compitan por ser el mejor del mundo.

Se trata de una competencia que se lanzó en 2014 con cerca de 5.000 profesores de todo el mundo y que para su versión 2016 tuvo a más de 8.000 inscritos, de 148 países. Este premio busca identificar y reconocer a los maestros más comprometidos e innovadores en el mundo, por su impacto logrado entre alumnos y en la comunidad estudiantil, de tal forma que sus exitosos modelos de enseñanza puedan ser replicados en otras aulas. 

Consultada sobre la fórmula implementada para lograr este importante galardón, Haran comenta que lo fundamental es “jugar para aprende, porque lo que más le importa al niño es jugar y por lo tanto cuando uno juega con él se olvida del mundo exterior”, agregando que según ella “la base para la felicidad de un niño es la diversión”. 

“A veces bailamos, a veces cantamos, y de esa manera se libera la mente del niño, que cuando está fuera del aula está llena de guerra y de violencia, dándoles la oportunidad de hablar mucho de sí mismos, sobre lo que los hace felices y lo que los entristece”, acota. 

Comenta que para postular se debe describir la metodología de enseñanza que se emplea con los alumnos. “Además de lo escrito, se evalúa a través de material audiovisual que respalde la metodología que está aplicando el profesor”, comenta la docente palestina, quien concluye que “a través del juego se unifica a los niños, los hace olvidar sus diferencias culturales y se conocen mejor, cuando un lenguaje común entre ellos”. 

La primera nominada chilena

El director ejecutivo de Elige Educar, organización que lidera el lanzamiento del concurso en Chile, Hernán Hochschild, destacó en la actividad que la invitación es a que todo Chile inscriba a los que crean sean los mejores profesores o que ellos legítimamente se postulen en el sitio web GlobalTeacherPrizeChile.cl. 

“Estamos convencidos de que en Chile hay tremendos docentes que están trabajando en el aula, desde el jardín hasta la etapa escolar, para que reconozcan lo importante que es esta profesión para el país y el ejemplo de Haram es una lección para todos los chilenos y para esos profesores que con dificultades y con presentes complejos son capaces de transformar una realidad, de cerrar la puerta de la sala de clases para construir un nuevo mundo y darle a los niños nuevas oportunidades”, destacó Hochschild. 

La actividad se realizó en la Escuela Municipal República de Panamá, donde la comunidad estudiantil postuló a la primera docente chilena que busca ser la mejor del país y competir por ser la mejor del mundo. Su nombre es Graciela Rojas Morales, tiene 39 años de carrera como docente y se declara “muy feliz con la nominación”. Se desempeña en la escuela como maestra general de Enseñanza Básica y como profesora de Educación Física y asegura que, a un año de jubilar, “es una tremenda sorpresa para mí y agradezco a mis compañeros y a los alumnos que me eligieron”. 

Respecto del modelo de aprendizaje que utiliza, asegura que la clave está “en la vocación y la pasión con la que se ejerce esta noble profesión”, y entrega algunas claves para ser un buen docente: “La base debe ser la vocación de servir a la educación, la responsabilidad en el aspecto pedagógico, en ser un profesor comprometido en el desarrollo integral de los niños y superar la adversidad frente a toda la vulnerabilidad a la que miles de profesores están expuestos en los colegios de Chile”. 

El concurso chileno, además de tener un ganador como “El Mejor Profesor de Chile”, tendrá cinco finalistas que serán postulados al premio final a nivel mundial, el que ha sido denominado como el Premio Nobel de la Enseñanza, y que entrega un premio en dinero de US $ 1 millón. 

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