Tres de cada diez chilenos de clase media no habrían acudido al dentista en cinco años o más. Cifras como esta evidenciarían el pésimo estado de la salud dental de los chilenos. Un hecho que ha provocado la reacción de un grupo de senadores, quienes presentaron al gobierno un proyecto de acuerdo que solicita a la Presidenta Michelle Bachelet la creación de una institucionalidad pública que se haga cargo de las políticas del área odontológico.

"La odontología es el pariente pobre de la medicina en Chile. No hay dirección, ni planes como corresponde”, aseguró el senador Rabindranath Quinteros (PS), impulsor de la petición, quien enfatizó en la necesidad que se cree "una subsecretaría que se preocupe de la salud oral de todos los chilenos”.

Según el Estudio de Preferencias Sociales para definir las Garantías Explícitas en Salud (GES), sólo el 28% de los chilenos mayores de 14 años poseen su dentadura completa. Esta situación empeora según el nivel educacional de las personas: un 44% de quienes poseen un nivel de educación alto tienen todas sus piezas dentales, situación que disminuye apenas al 8% en quienes tienen un nivel de educación inferior.

En la actualidad, el Ministerio de Salud desarrolla múltiples programas de salud bucal. Sin embargo, estos se encuentran focalizados en menores de 2 a 5 años, jóvenes de cuarto medio y mujeres de los quintiles más bajos.

Para el sector privado, la atención odontológica general no es contemplada dentro de sus prestaciones médicas, a excepción de niños y jóvenes de 12 a 18 años beneficiados por el PAD (Pago Asociado a un diagnóstico) de Fonasa. A estos, se suman aquellas atenciones GES dirigidas a niños de 6 años, embarazadas, adultos de 60 años y urgencias odontológicas. Para el resto de la población, las aseguradoras poseen convenios con clínicas privadas y laboratorios, cuyas atenciones dependen del copago que estén dispuestas a cancelar las personas.  

Para Jaime Acuña, presidente del Colegio de Dentistas, “ basta con darse cuenta de la dificultad que tienen los chilenos para acceder a atención odontológica” para advertir “la pésima situación actual”.

"En el área pública el problema son sus déficit. Con pocos cargos e infraestructura. Mientras que en el área privada no existe aseguramiento de Fonasa ni de Isapres. Todo lo que se cancela sale íntegramente del bolsillo”, sentencia el profesional.

“No existe una cobertura odontológica, pese a que existe un gran número de dentistas disponibles para trabajar. El problema es la falta de apoyo financiero para que se produzca esta atención. No existe un desarrollo armónico, porque en Minsal no tienen una institución que sea capaz de mirar todas las variables relacionadas a salud bucal”, agregó Acuña.