Luego de semanas en que las calles de Santiago han lucido un menor flujo vehicular, los primeros días de marzo se trasforman en sinónimo de congestión, bocinazos y caos vial. De hecho, según la proyección del gobierno, esta semana -la primera de marzo- el flujo aumentará un 19%, coincidiendo con el fin de las vacaciones y el inicio del año escolar.

Si bien las autoridades toman medidas de coordinación y refuerzos para evitar grandes aglomeraciones, determinando incluso los puntos más conflictivos de congestión, el problema crece cada año: en 2015 los tiempos de viaje en la capital aumentaron un 3% en promedio, totalizando un incremento del 15,8% en los últimos cinco años, según cifras entregadas por la Unidad Operativa de Control de Tránsito(Uoct).

Para el Ministro de Transportes, Andrés Gómez-Lobo, lo anterior se debe a la ampliación del parque automotriz en el país, el cual creció un 35% en el último lustro. “Lo importante, desde el punto de vista de la ciudad, no es que las personas tengan autos, sino cuando los usan. Tenemos que incentivar que la gente no use los vehículos en los momentos más congestionados”, dice la autoridad.

De hecho, los episodios de atochamiento han generado un cambio de conducta entre los usuarios, ya que muchos  suelen adelantar sus salidas en las mañanas para evitar el taco. De acuerdo a las estaciones de conteo de flujo vehicular de la Uoct, se detectó que los primeros días de marzo de 2015, versus el mismo período de 2014, el número de vehículos que circuló entre las 6.00 y las 7.00 creció un 19,55%, mientras que entre las 7.00 y las 8.00 el aumento fue de un 15,2%.

“Efectivamente, se ha producido un adelantamiento de la hora punta mañana y una extensión de la hora punta tarde, es una conducta racional de los usuarios para evitar el horario peak de la congestión”, señalan desde la Uoct.

De acuerdo a un análisis de esta entidad, cuatro cruces en Santiago son los que han detectado mayores aumentos de congestión: Américo Vespucio con Echeñique, Toesca con Manuel Rodríguez, Loreto con Antonio López de Bello y Grecia con Exequiel Fernández. “Américo Vespucio Oriente es uno de los ejes viales de la ciudad donde se ha producido un mayor incremento de flujo. En tanto, Exequiel Fernández se ha transformado en una buena alternativa para el sur de la ciudad y Toesca con Manuel Rodríguez se ha visto impactada por el aumento de flujo vehicular en la Autopista Central”, explican en la Uoct.

Razones y soluciones

Para el director del Observatorio de Transporte de la U. Tecnológica Metropolitana, Alvaro Miranda, el aumento de la congestión se debe a dos factores: un deficiente transporte público y a la mayor cantidad de automóviles circulando. “Hoy es más fácil acceder a un vehículo. Se ha extendido mucho más la oferta con los automóviles chinos y las oportunidades de acceder a un crédito para adquirirlos, se ha masificado. Eso, unido a un sistema de transporte público deficiente, ha hecho muy atractivo movilizarse en vehículo privado, lo que se traduce en que la congestión vaya en aumento y sea cada día un problema más complejo para la sociedad”, describe Miranda.

En esa línea, Gómez-Lobo añade que “nunca las obras viales van a poder crecer al ritmo que lo hace el parque automotriz, por lo que las vías escasas que tenemos deben ser priorizadas por el transporte público”.

Sin embargo, el director de la Unidad de Estudios de Automóvil Club de Chile, Alberto Escobar, plantea que los tacos se relacionan con una mala conducción de los usuarios. “Si se cambiaran algunos hábitos perversos de los chilenos, probablemente mejorarían los tiempos de desplazamiento. Un ejemplo de esto es cuando los conductores ven que no alcanzan a cruzar en el semáforo, pero aceleran y lo hacen igual, bloqueando el paso y produciendo un gran desgaste en términos de tiempo”, comenta.

Escobar agrega que en Chile “existe la percepción de que la manera más rápida de llegar a un lugar es manejando, lo que no siempre es así”.

Según Francisco Fresard, ingeniero investigador en transporte, las medidas para combatir el atochamiento pasan por “el mejoramiento integral del transporte público basado en rieles, como por ejemplo metros, tranvías y trenes de cercanía, complementado con corredores de buses; relocalizaciones de actividades”. Agrega que los altos precios de los aparcamientos  podrían ayudar a disminuir el uso del automóvil. “Se está encareciendo tanto el estacionamiento, que pronto las personas van a racionalizar el uso de este modo”, añadió Fresard.

 

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