​El Pequeño Cottolengo es una institución sin fines de lucro que desde 1970 atiende a niños con discapacidad cognitiva profunda y severa, además de ser víctimas de vulneración de sus derechos, por lo que llegan a este centro desde el Servicio Nacional de Menores, y en general se trata de hijos de prostitutas, de drogadictos, o niños que han sido golpeados o violados, o vulnerados en sus derechos, según nos cuenta su director ejecutivo Cristián Glenz. 

Con sedes en Rancagua, Quintero y en la comuna de Cerrillos, en Santiago, el Pequeño Cottolengo es una institución que atiende a cerca de 560 personas, concentrando a la mayoría en la capital. Glenz describe al Cottolengo como “una obra de caridad que cumple una tremenda labor social (…) hace cien años atrás estos niños no tenían ninguna posibilidad de vivir porque simplemente eran desechados por la sociedad”. 

En la galería de imágenes puedes conocer más de esta noble causa que ya cumple 46 años en nuestro país. 

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