El verano en el borde costero de nuestro país no ha podido ser disfrutado a concho por los cientos de miles de veraneantes que lo visitan. Primero fueron las marejadas, que obligaron a las autoridades a prohibir el baño en varias playas de la zona centro, a pesar de que muchos no hicieron caso de esta medida.

Y ahora es otro el problema, la presencia de la fragata portuguesa, que es una especie de hidrozoo con mucho parecido a una medusa, que al contacto produce un intenso dolor, eritema, infección cutánea, hinchazón y necrosis, según informa hoy el matutino El Mercurio.

Ante esto, las autoridades comenzaron a prohibir el baño en algunas playas del país, que desde el pasado fin de semana eran 23, aunque en siete de ellas se bajó la prohibición luego de dos días de ausencia de esta especie.

Posteriormente, se indicó que estaba prohibido el baño en 16 playas, de las cuales 11 se encuentran en la Región del Maule: Calabocillos y Los Gringos 2, en Constitución; Lanco y Playa Monolito, en Chanco; playa Camping de Curanipe, en Pelluhue; Boyeruca, Llico y Lipamávida, en Vichuqué; Duao, Iloca, y Rancura, en Licantén.

En la Región del Biobío, en tanto, la prohibición afecta a tres balnearios de Cobquecura: Taucú, Cobquecura y Buchupereo.

En la Región de O’Higgins también se registran avistamientos de la fragata francesa, y las playas de la comuna de Navidad que están con prohibición de baño son Las Brisas y Matanzas.

Autoridades sanitarias hicieron un llamado a respetar esta medida, ya que la fragata portuguesa es tóxica incluso cuando está muerta. Al contacto con la piel, en algunos casos más extremos, podría producir paros cardíacos, respiratorios o incluso la muerte.

Finalmente, la tarde de este viernes se ratificó que solo seis balnearios mantenían la prohibición de bañarse para los turistas.

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