El Juzgado de Garantía de Valparaíso desestimó la medida cautelar de prisión preventiva para los cinco imputados acusados de haber iniciado el incendio que provocó la muerte del guardia Eduardo Lara, en las protestas del pasado 21 de mayo.

Los antecedentes expuestos por el Ministerio Público no fueron suficientes para convencer al juez de Garantía, Juan Carlos Maggliolo respecto a la vinculación de Rodrigo Araya (21), Miguel Varela (31) Constanza Gutiérrez (20), Felipe Ríos (23) y Hugo Barraza (23) en el ataque incendiario.

El fiscal Cristian Andrade sostuvo presentó durante su exposición los resultados de la investigación realizadas por Carabineros y la PDI, la que incluía escuchas, seguimientos y fotografías.

Entre las pruebas el Ministerio Público exhibió imágenes de los imputados en el lugar de la manifestación, además de registros de los noticieros donde se aprecia la farmacia saqueada, en el primer piso del edificio siniestrado.

En el caso de Felipe Ríos, se argumentó que en los videos se apreciaba un joven utilizando unas zapatillas “al parecer” con una letra N, la que se comparó con una fotografía del Facebook del joven.

Por otra parte, la fiscalía ubicó a Rodrigo Araya en el lugar por una camisa de color ocre con manga corta que utilizaba el día de la manifestación y porque en su casa se encontraron unos pantalones y camisas oscura.

Además se afirmó que sería él quien aparecía en los videos rompiendo con un combo los candados de una tienda de telefonía, la primera en ser atacada el 21 de mayo.

Finalmente, la fiscalía afirmó que Miguel Varela sería el responsable de lanzar la bomba molotov. Al joven se le incrimina en base a la ropa registrada en las imágenes de prensa, donde aparece un sujeto utilizando unas zapatillas marcha “Michelin”. Entre las pruebas se afirmó que el celular de Varela fue detectado pro ñas antenas locales en diferentes horarios durante el día de los hechos.

El Ministerio Público destacó además que entre los imputados existe un  vínculo previo y encuentros posteriores a la muerte de Lara.

Para justificar el argumento, Andrade enseñó escuchas telefónicas donde terceras personas hablan de la detención de sus amigos.

En la misma línea, se mostró que Ríos y Varela se encontraron en la ciudad de La Serena, desde donde viajaron a Freirina.

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