No es menor la preocupación de los quiosqueros con la implementación de la Ley de etiquetado de alimentos, impulsada por el Gobierno. Y es que la fuente de ingresos de varios chilenos, ve peligrar su habitual estabilidad  económica frente a los altos precios de los alimentos saludables que desde esta semana deben vender en sus locales, con un futuro incierto aún mientras entra en vigencia esta normativa.

Una de las organizaciones que se está preocupando y encargando de algunos de estos pequeños comerciantes es la Asociación Chilena de Municipalidades (AChM).  El Alcalde de Lo Prado, y presidente de la Comisión de Educación de la AchM, Gonzalo Navarrete, explica a Publimetro que como agrupación tienen “la convicción de que este era un cambio que había que hacer por el nivel de sobrepeso y obesidad infantil que hoy predomina en Chile”.

El edil aclara que son varios los puntos en los que están trabajando varias comunas. Lo primero, según afirma, es un trabajo efectivo para regular a los comerciantes ambulantes que venden afuera y en los alrededores de los colegios con permiso municipal.  “Estamos trasladando al típico carrito que vende alimentos como: sopaipillas, bebidas con azúcar o golosinas, a lugares alejados de los colegios para que no haya acceso cercano a este tipo de alimentos”, puntualiza.

Por otro lado, Navarrete hace énfasis en la campaña educativa que buscan impulsar con varios municipios para que los niños “aprecien el consumo de alimentos más saludables”. Y finalmente, el alcalde explica que se busca beneficiar de alguna forma a los quiosqueros dentro de los colegios, quienes ven en mayor medida afectados sus ingresos con esta medida.

“La idea es rebajarle el aráncel que la municipalidad le cobra a los dueños de los quioscos al interior de los colegios municipales. Esto se aplicará tanto en Lo Prado, como en otras comunas como Melipilla, Quilicura, La Cisterna, La Granja entre otras”, explica.

“En el caso de mi comuna, la gente que vende al interior de estos establecimiemtos paga entre $100 y $120 mil pesos mensuales. Esto vará según municipio, pero todos están cerca de los $100 mil. A ellos les daremos un período de gracia de 3 meses y después de eso,r egularemos el precio de alquiler entre $20 y $25 mil, hasta que los niños se habituen al consumo de alimentos saludables. Ahí hay un cambio cultural también”, agrega el Presidente de la Comisión de Educación de la AchM.

El inicio del cambio

El Alcalde Navarrete está convencido de que la cultura alimentaria no se puede cambiar de un día para otro, pensando que “al menos se va a demorar un año”.

“Obviamente hoy no hay quiosquero contento con la disminución de su venta habitual, y a esto se suma la preocupación por el futuro con esta medida. Nosotros tenemos fe de que se cambiará la cultura y que con campañas educativas al interior de los colegios ellos entenderán cómo esto les beneficia”, afirma.

Además, la autoridad cree que esto debe ir acompañado de agregar más horas de educación física en los colegios y recreos activos; sumado a un cambio en la cultura familiar donde los padres cumplen un rol fundamental en terminar con el sedentarismo de sus hijos.

En el lado de las empresas, reconoce una transformación relevante en algunos productos donde se “han interesado por adaptar sus alimentos para que sean más saludables y cumplan con la norma, promoviendo productos más saludables a los que existen hoy en el mercado”.

“A corto plazo buscamos poder reducir la obesidad y sobrepeso en niños de 4to básico que hoy está entre el 37 y 38%. En el primer año buscamos disminuirlo a un 10 y 15% que es la primera meta medible. A largo plazo, cambiar la cultura alimentaria de la ciudadanía que hoy es una mezcla de sedentarismo –el cual afecta a cerca del 90% de la población- y alimentación bien fatal, así que esto es un trabajo de todos, de cultura, de la casa, pero que creemos posible cambiar”, finaliza.

PB/MC