En Coyhaique, capital de la Región de Aysén y plena Patagonia chilena, funcionarios del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) se dedican al resguardo y protección de la fauna silvestre de aquel prístino lugar de nuestro país.

Es en este escenario que los profesionales y técnicos del Servicio liberaron a un cóndor y un tucúquere (buho magallánico) rescatados con heridas e imposibilitado de volar, los cuales tras un periodo de rehabilitación fueron liberados en los alrededores de la ciudad. 

Al respecto, el director regional de SAG, Julio Cerda, sostuvo que “son animales que en algunos casos han recibido impactos de perdigones, otros que se estrellan con líneas de conducción, y también ocurre que hay aves, que al iniciar su aprendizaje de vuelo, sufren algunas caídas durante ese periodo. Es así que este año a la fecha, el servicio ha procedido al rescate de 13 ejemplares de diferentes especies, tanto de aves como de mamíferos”, explicó.

En el caso del tucúquere, el ave estaba afectada por una lesión ocular, lo que obligó a que su recuperación se efectuara en cautiverio para posteriormente ser devuelto al medio natural en que se había hecho el hallazgo.

En tanto, el cóndor era un ejemplar juvenil macho, de alrededor de 1 año y medio, que cayó a un lago en una práctica de vuelo, mermando considerablemente sus fuerzas y la de sus alas. Fue así como se les prestó ayuda, cuidados y alimentos, lo que permitió una rápida recuperación y liberación.       

“Contamos con los medios adecuados para rescatarlos, trasladarlos a un centro de atención y/o a una clínica privada que tiene convenio con el SAG, para proceder a hacerle los tratamientos necesarios efectuados por un médico veterinario especialista en el tema y su evaluación posterior, esto para poder ver la factibilidad de insertarlo en el mismo lugar donde fue rescatado”, sostuvo Hernaldo Saldivia, funcionario de la Unidad de Recursos Naturales del SAG.  

El SAG, a través de la Ley de Caza y la Ley de Bienestar Animal, tiene el deber de atender las denuncias que realizan los usuarios cuando ven un animal silvestre protegido, que está en alguna situación de riesgo. Recibida la denuncia existe un protocolo de atención, turnos programados en toda la región y una coordinación efectiva con otros organismos en caso de que sea necesario.    

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