Desde el miércoles 4 de mayo los estudiantes del Liceo de Aplicación decidieron empezar una toma del establecimiento con un 72% de aprobación del alumnado, votación que se ha ido vuelto a generar tras un mes de paralización de clases, lo que ha llevado a 41 días de toma que tienen en una eventual pérdida del año escolar para los estudiantes.

La compleja situación académica que se vive al interior del emblemático liceo de Santiago ha generado dimes y diretes entre los diferentes entidades de la comunidad escolar, como padres y apoderados, profesores y alumnos, quiénes no logran ponerse de acuerdo para poner fin a las movilizaciones estudiantiles que vienen a ser una reflejo de los 105 liceos movilizados en el país.

Desde el centro de padres y apoderados se han reunido para conversar sobre el tema, y si bien manifiestan estar de acuerdo con las peticiones de los estudiantes, expresan que la forma de solicitarlo no les parece por las consecuencias académicas.

"Tuvimos un acercamiento con el presidente del centro de alumnos para poder negociar y deponer la toma, pero ellos no han querido. Si bien estamos de acuerdo tanto con las demandas a nivel nacional como las internas, no queremos que por esto pierdan el año de clases porque ya nos damos cuenta que las autoridades no los están escuchando”, señaló a Publimetro Juan Antonio Saldaño, presidente del centro de padres del Liceo de Aplicación.

Los dichos de los padres se sustentan en un documento elaborado por el consejo escolar, en el que se exponen las consecuencias que trae la paralización de las actividades académicas, expresando que de acuerdo a una posibilidad de recuperación de clases existirían 28 días disponibles para retomar las actividades, cifra que no alcanza para cumplir con todos los contenidos, por lo que se perdería el año escolar.

Las constantes tomas han provocado un desgaste en los padres y apoderados, de hecho desde marzo hasta este momento se han retirado 132 alumnos del liceo, lo que corresponde a un 6.13% del total, cifra que se engruesa con los estudiantes colisionados entre el Liceo de Aplicación y otros establecimientos, quiere decir que 29 alumnos (1.34%) están matriculados en dos lugares a la vez, provocando que 161 (7.47%) de un total de 2.153 estudiantes han resentido las tomas.

Por parte de los mismos estudiantes, están conscientes de la postura de docentes y apoderados, pero expresan que no bajarán la movilización si la mayor parte así lo desea el próximo lunes 4 de julio, fecha que se votará una toma indefinida.

“Nosotros no queremos cesar con la movilización, pero vemos que se tienen que estar evaluando las formas de acción por lo que esperamos que en la votación del 4 de julio se llegue a un acuerdo de deponer esto o radicalizar con una toma indefinida, con lo que perderíamos el año. El descontento de los apoderados están presentes cada vez que se levanta el movimiento, el que es más que nada por el perjuicio en la falta de clases”, sintetizó Patricio Gutiérrez, presidente del centro de alumnos.

A pocos días se saber si los alumnos perderán el año académico 2016, el sub director de la Unidad Técnica Pedagógica (UTP), Hugo Céspedes, quien fue el artífice del documento que muestra el retiro de estudiantes, expresó que han intentado persuadir a los alumnos para tomar otras medidas de presión, pero no lo han logrado.

“La idea era persuadir para que los estudiantes vieran las consecuencias de lo que genera tener tomas en el liceo, en ámbitos académicos y sociales, y si bien logramos acuerdo con la transparencia de las votaciones, aún no se ha logrado deponer la toma”, evidenció el jefe de UTP del Liceo de Aplicación.