Las nuevas Líneas 3 y 6 de Metro representan el más grande desafío de la empresa en 41 años de operación y una ampliación de la red de un 40%, pasando de los actuales 103 kilómetros a 140 en 26 comunas en un proyecto con una inversión de US$ 2.758 millones.

La puesta en marcha de la Línea 3 está proyectada para el segundo semestre de 2018 y durante esta mañana se llevó a cabo un importante hito en su construcción: la ceremonia de unión de túneles entre las estaciones Cal y Canto y Plaza de Armas, donde se combinará con las Líneas 2 y 5, respectivamente.

Con esto, se completa un túnel de 17 kilómetros que conecta de manera subterránea 5 comunas de la capital, desde estación Los Libertadores en Quilicura, pasando por Conchalí, Independencia y Santiago, hasta finalizar en Ñuñoa en estación Eduardo Castillo Velasco.

En la actividad, el presidente de Metro Rodrigo Azócar destacó el modelo de construcción de este proyecto y el desafío de ingeniería que representó: "Para construir el túnel hubo que sumergirse a 33 metros bajo tierra para cruzar en forma subterránea el lecho del río Mapocho, la Costanera Norte, y la estación Cal y Canto, sin intervenir la superficie".

Al estar operativa la nueva Línea 3, los habitantes de la zona norte de la ciudad podrán reducir sus tiempos de viaje desde Los Libertadores considerablente, pasando de los 41 minutos actuales a 12 minutos con la nueva infraestructura.

Para quienes viajes desde Eduardo Castillo Velasco, en Ñuñoa, hasta el centro en Cal y Canto, el tiempo de viaje se reducirá de 37 a 12 minutos.

El ministro de Transportes, Andrés Gómez Lobo, se refirió a la significativa inversión y a la importante expansión de la red declarando que "se están invirtiendo US $4.200 millones en la construcción de las Líneas 3 y 6, más las extensiones a Qulicura y El Bosque, que significarán un crecimiento del 45% de la red (hacia 2021)".

DIG/CM