El lunes la Brigada de Delitos Económicos (Bridec) de la PDI allanó dos propiedades asociadas a Rafael Garay, luego de que se conociera que el monto de la presunta estafa por la que se indaga al economista llega a los $800 millones.

En medio de los nuevos antecedentes que se han conocido en torno al caso y que dan cuenta de anteriores demandas por el pago de deudas y mentiras respecto a su formación académica, hoy de dieron a conocer las declaraciones que realizó su pareja, Antonella Torelli a la Policía de Investigaciones.

La mujer entregó su testimonio el pasado viernes a los detectives, donde señaló que Garay era su pareja “desde marzo del presente año”. Según reproduce  La Tercera, la enfermera manifestó que “me confidenció en su oportunidad, vía Telegram, que estaba en tratamiento de un cáncer descubierto, según dijo, hace dos años y que afectaba el cerebro”.

Torelli aseguró en su declaración que en esa oportunidad “me explicó que debía viajar a Francia, para efectuarse un tratamiento en un centro hospitalario denominado Gustave Roussy”.

La mujer detalló también que en junio de este año, Garay le informó que el tratamiento contra la supuesta enfermedad no estaba dando frutos. “Me dijo que que el tratamiento no había resultado, que sentía mal y que no valía la pena seguir con el proceso (contra el cáncer)”.

En el testimonio entregado a la PDI, la enfermera apunta que cuando el viaje de Garay a Francia la tomó por sorpresa porque no le informó que volvería a ese país.

Por otra parte, Torelli comentó que nunca lo vio consumir morfina para los dolores del cáncer, pese a que le había señalado que utilizaba el medicamento, aunque apuntó que el ingeniero comercial utiliza clonazepán, “de forma permanente”, lo que le llamó la atención “porque produce un efecto amnésico breve”.

La mujer rumana

La novia de Garay dio a conocer en su declaración un detalle que podría explicar el viaje del economista a Rumania. “En una oportunidad dejó su perfil de Facebook abierto y observé el perfil de una muchacha joven, supuestamente rumana”.

Marya Sara sería el nombre de la ciudadana rumana con la que Garay mantenía contacto y que de acuerdo con su pareja podrían haberse encontrado en Francia, mientras se realizaba el supuesto tratamiento contra el cáncer.

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