Desde el 2013 que la Ley de Identidad de Género se encontraba en trámite. Ayer, luego de ser aprobada por la Comisión de Derechos Humanos del Senado, sólo resta que sea votada en sala, para que luego sea debatida en la Cámara de Diputados.

Dentro de los aspectos abordados por la comisión, se encontraban varios puntos sobre los cambios biológicos y legales para los menores de 18 años. En total se discutieron 105 indicaciones. En el primer campo, se determinó que sólo los mayores de 18 años podrán someterse a cirugías, mientras que el proceso de hormonización estará permitido desde los 14 años, siempre que sea analizado caso a caso por profesionales. "Es importante que se haya considerado este aspecto, ya que los niños requieren completar su desarrollo antes de empezar con este tipo de tratamientos", menciona la psicóloga Eliana Navarrete, en conversación con Publimetro. 

En relación a la inscripción de nacimiento, los mayores de 18 años podrán cambiar su nombre y sexo legal con un simple trámite en el Registro Civil. En el caso de los menores de edad, el proceso deberá efectuarse a través de Tribunales de Familia. En estos casos, el juez accederá al cambio de nombre y sexo legal, cuando los tutores o padres del menor están de acuerdo y aporten los antecedentes necesarios. Como antecedentes se consideran informes médicos, psicológicos, entre otros. "Es por esa razón que el apoyo de la familia es vital, pero tal vez no sea suficiente", menciona Navarrete.

Según la profesional, si bien esta ley es un gran avance en la materia, en Chile existen aún grandes índices de discriminación y "se hace necesario generar educación al respecto, ya que la ley anti discrimnación podría no ser suficiente", enfatiza la experta. El temor de Navarrete es que no existe un programa de acompañamiento durante el proceso y, sobre todo los niños, podrían ser objeto de bullying en los colegios mientras se desarrollan los trámites legales.

Otro aspecto delicado de la ley, que según la psicóoga podría generar problemas en el entorno del menor, es que "si hay discrepancias entre los tutores o padres, el juez podrá solicitar antecedentes médicos, o de otro tipo, para resolver". La gran pregunta que plantea Navarrete es "¿Cómo se trabajará la armonía de ese grupo familiar si el juez aprueba el cambio aún cuando uno de los padres no estaba de acuerdo? Por eso se hace vital que exista un acompañamiento psicológico, más que para el niño, para quienes lo rodean", destaca.

Conflictos en la discusión

Uno de los puntos que generaron conflicto en la discusión fueron las indicaciones de la senadora Jacqueline Van Rysselberghe que buscaban anular los matrimonios de las personas trans que cambien su identidad legal. “Felizmente esa indicación fue rechazada”, sostuvo la vocera trans del MOVILH, Paula Dinamarca.

Lo que no dejó muy contenta a dicha agrupación fue el plazo para que la ley entre en rigor. “Lamentablemente se aprobó una indicación para que ley entre en rigor un año después de ser publicada, y no luego de seis meses como exigimos. Esperamos corregir este punto", puntualizó la vocera del MOVILH.