Esta jornada continúa el juicio oral contra los padres de Bastián Bravo, Iván Bravo y Mireya Sepúlveda, acusados de los delitos de producción y almacenamiento de pornografía infantil.

El caso se remonta a noviembre de 2013 cuando el joven de 20 años desapareció, siendo hallado muerto posteriormente. En el marco de las pericias por este suceso, personal de la Policía de Investigaciones (PDI) encontró en el computador que ocupaban los padres de Bravo una serie de 18 fotografías de alto contenido sexual tomadas a su hija de 6 años, por lo cual ambos fueron detenidos.

En el inicio de la instancia ayer lunes en el Cuarto Tribunal Oral en lo Penal de Santiago, la fiscal Centro Norte Paola Trisotti señaló que "lo que va a quedar claro en el juicio es que las fotos son de contenido pornográfico infantil".

"La pedofilia justamente no es un trastorno mental es una condición que tienen algunas personas que cometen actos de significación sexual con niños", sostuvo la mujer, agregando que los padres de Bravo se condicen a esta situación ya que "lo señala categóricamente el informe siquiátrico realizado por el Servicio Médico Legal".

Esto fue desmentido por el abogado de los padres, Alex Caroca, quien señaló que las imágenes no se dan en un contexto sexual"

"Ella (la madre) lleva a cabo actividades de tipo juego y eso explica en consecuencia que dentro de ese contexto de juego le saque algunas fotografías de cuerpo o en algunas partes que con otros ojos se miran como indebidas", agregó.

Por último, el defensor recalcó que "para que la ley castigue (las fotografías) tienen que tener contenido y finalidad específicamente sexual y eso es lo que no acontece en este caso".

Cabe mencionar que Bravo y Sepúlveda arriesgan penas de 11 y seis años respectivamente.

PUB/CM