Durante la formalización de los cargos contra los once detenidos por su presunta participación en la muerte del matrimonio Luchsinger-Mackay el 2013 en la Región de La Araucanía, llamó la atención la declaración de un supuesto testigo clave del hecho.

“Queríamos quemar, pero yo no quería que los viejitos murieran”, aseguró el implicado según señaló el fiscal Andrés Chiffelle, quien precisó que la pista clave para dar con los arrestados fue la declaración voluntaria de uno de los imputados, el cual habría estado “agobiado por el cargo de conciencia”.

Sin embargo, este hecho fue desmentido por el propio imputado, quien fue el único que no quedó con prisión preventiva, sino que con arresto domiciliario total.

Según consigna SoyChile, José Peralino Huinca aseguró que su declaración fue efectuada bajo presión policial, indicando que todo es una mentira.

“El Vilches (un funcionario policial nombrado por el imputado) llegó y me dijo vamos a decir bien el tema, por qué te citamos. Y ya le dije que yo tampoco entiendo, porque yo quiero saber porque yo no he hecho nada. Le dije que el nada hace nada teme. Y me dijo tú lo has dicho, el que no hace nada hue.. nada debe temer”.

Además, señaló que se le inculpó una vez como autor del ataque a una antena y que había una grabación, a lo cual precisó que todo se trató de una llamada telefónica de broma a su pareja.

De igual manera, indicó que tras esa primera cita recibió $20 mil de los policías por sus gastos de pasajes, tras lo cual escuchó por parte del fiscal presente en la acción que si hablaba tendría garantías , tras lo cual el comunero fue advertido que su charla con la PDI debía mantenerse en silencio.

El 23 de octubre del 2015 nuevamente fue citado por la policía, asegurando que recibió amenazas de que su familia o pareja serían detenidas si no contaba quienes participaron en el crimen del matrimonio Luchsinger-Mackay.

“Ahí encendieron una computadora y empezó a mostrarme imágenes de aquí de los cabros presentes me empezaron a mostrar imágenes de los cabros y me dijo ¿conocís a este?, ¿conocís a este otro?, ya po hué.. di que sí, me decía el Vilches, si tú los conocís, si son estos por último yo te ayudo. Yo le dije sí hue.., lo conozco, por miedo. De ahí me dijo firma aquí, tenís que firmar, y estos son (mientras le señalaba a los imputados en fotografías) le dije ya sí son estos”, relató.

Tras esto, le consultaron sobre el plan del atentado. “Le dije que hubo una reunión en la casa de la Francisca Liconao esa tarde y ella me llamó, le dije que para supuestamente a ver una reunión para proyectos y cuando llegamos allí no era nada para proyectos era para ir a quemar esos ancianos que murieron (…) llegamos con el Tralcal y la gente de aquí que son conocidos”.

Por último, Peralino insistió que creó toda la historia debido a la presión policial, remarcando que siente temor que las personas que el sindicó como participantes del ataque fueran a matar a su familia.

“Después entró el fiscal Chiffelle presente y me dijo Peralino firma aquí, no vi bien porque yo estaba tiritando nervioso de miedo, iguale el Vilches me estaba presionando, su jefe me estaba presionando”, culminó.

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