Los Mapuche, la mayor etnia chilena, propuso una "tregua" al gobierno de Chile para evitar una escalada de violencia en el sur del país donde grupos radicales efectúan ataques incendiarios en apoyo a la demanda de tierras de este pueblo indígena.

"Queremos un diálogo político de alto nivel, con el Estado, con los tres poderes del Estado y que tenga características de acuerdo político. Estamos disponibles para una tregua con el Estado", dijo el domingo al diario La Tercera, Héctor Llaitul, líder de la Coordinadora Arauco Malleco (CAM), uno de los grupos radicales más representativos de la causa mapuche.

Esta etnia cuya población supera las 600.000 personas, demanda al Estado la devolución de tierras principalmente en la región de la Araucanía (670 km al sur de Santiago) que consideran propias por derecho ancestral y que fueron entregadas a privados, mientras que los mapuche fueron trasladados a reducidas comunidades donde viven en extrema pobreza.

Tras el fin de la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990), grupos radicales indígenas como la CAM realizaron ataques incendiarios en contra del Estado, empresas forestales, hidroeléctricas, y últimamente a templos religiosos, en la llamada ‘zona de conflicto mapuche’ en la Araucanía.

"Nuestro accionar político-militar tiene como blanco exclusivo la industria forestal y las hidroeléctricas. Como CAM no atacamos iglesias", aseveró Llaitul.

El líder indígena manifestó su temor ante un posible aumento de la violencia por lo que instó al gobierno a dialogar y buscar la paz, al igual como se logró en Colombia con las FARC, tras las negociaciones que se realizaron en Cuba, en las que Chile fue garante.

"Yo invito al gobierno a dialogar antes que el conflicto escale aún más en confrontación. Se extraña en ‘Wallmapu’ (nación mapuche en lengua mapudungún) la vocación de paz que Chile manifiesta como garante del conflicto interno en Colombia", sostuvo Llaitul.

El gobierno instauró hace tres semanas una mesa de diálogo para resolver el conflicto mapuche en la cual participan autoridades, empresarios privados, académicos y sacerdotes. Los líderes de las comunidades indígenas decidieron desistir de este encuentro porque "carece de peso político", afirmó Llaitul.

La Policía chilena mantiene en la zona conflicto un fuerte resguardo ante las continuas confrontaciones que enfrenta con los grupos mapuche.

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