Cientos de miles de personas marcharon este domingo por el centro de Santiago, en una de las mayores manifestaciones convocadas en los últimos años en rechazo al sistema privado de pensiones que se mantiene como herencia de la dictadura.

En un día primaveral y casi dos semanas después de que la presidenta Michelle Bachelet anunciara modificaciones al cuestionado sistema -que aún no se traducen en un proyecto de ley- miles de familias chilenas marcharon por la céntrica avenida Alameda para exigir el fin de las llamadas Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP).

Instauradas por la dictadura de Augusto Pinochet en 1981, las AFPs administran los fondos de pensiones de unos 10 millones de trabajadores chilenos, entregando pensiones bajísimas a sus afiliados, muy lejos de su promesa de retribuir el 70% del último salario.

Interminables columnas de personas coparon ambos lados de la céntrica Alameda, convocando a familias completas que caminaron al ritmo del sonido de contagiosos tambores, portando banderas chilenas y afiches con la consigna "NO+AFP" o "No más pensiones de hambre".

"Venimos hoy con nuestros hijos porque el sistema ya no da para más", dice a la AFP, María Gonzalez, profesora, y quien marchaba hoy junto a sus dos hijos pequeños.

"Esto es una lucha épica, moralmente nos convoca a todos", indicó Luis Mesina, coordinador del movimiento "No + AFP".

La manifestación se desarrollaba en un ambiente festivo y no se registraban enfrentamientos con la Policía, que desde temprano resguardaba en gran número todo el centro de Santiago.

La marcha es la segunda que se realiza en el ultimo mes en contra del sistema de pensiones. La anterior manifestación, el 24 de julio pasado, convocó a unas 100.000 personas en Santiago y cerca de un millón en todo Chile.

Los organizadores estiman que la convocatoria de este domingo será el doble de la anterior.

El sistema de pensiones chileno establece la obligatoriedad a todo trabajador dependiente de destinar el 10% de su salario al pago de sus futuras pensiones a las AFPs.

El sistema de capitalización absolutamente individual -pionero en el mundo e imitado en varios países- prometió cuando fue creado una jubilación equivalente al 70% del último salario, pero transcurridas más de tres décadas la promesa no se ha cumplido. Hoy la pensión media es menor al sueldo mínimo (casi 400 dólares) para gran parte de los jubilados.

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