Según cifras obtenidas desde Alto Evasión, un 13,7% de los evasores podría haberse evitado la multa al ser fiscalizado si hubiese validado su pasaje en un transbordo luego de su viaje, ya que existe el cobro cero por tarifa integrada. 

El sistema de pago de Transantiago funciona con tarifa integrada, donde puedes viajar durante 2 horas desde el primer bip! (sin repetición de recorridos), con un máximo de 2 transbordos y donde sólo uno de ellos puede ser con Metro, pagando sólo un pasaje. 

Sin embargo, al parecer aún existe desconocimiento de estas alternativas, de otra manera no se explica que los usuarios ase expongan a multas por evasión cuando la validación luego de un transbordo Metro-micro, por ejemplo, cuesta cero.

Durante 2015, Fiscalización del Ministerio de Transportes generó más de de 1.8 millones de fiscalizaciones a usuarios del sistema, resultando multados 97.657. De ellos, 13.379 fueron multados teniendo la posibilidad de haber evitado esa infracción validando su transbordo. 

Desde Alto Evasión indican que aún existe la conciencia entre los usuarios de que si se pagó una vez, no importa que no se valide en los transbordos. “También existe el miedo en los usuarios de que se le pueda cargar algún cobro adicional si valida de nuevo, cuando no es así”, señala Juan Cristóbal Palacios, gerente de la empresa. 

El experto agrega que es muy importante regular estas validaciones porque de lo contrario “no se puede evidenciar la demanda del servicio que se está utilizando con ese segundo o tercer transbordo, porque si no validas el sistema no registra que se requieren más servicios para llevar a la cantidad real de pasajeros que se esta subiendo al bus, lo que repercute en la calidad del servicio”. 

Desde el Ministerio de Transportes señalan que “esta no es una evasión para el sistema sino para las propias empresas, dado que el pago que nosotros hacemos se basa en el número de validaciones y, por lo mismo, algunos operadores han implementado campañas para reiterar la importancia de validar cada vez que se aborda a un bus o metro, pese a que ya se haya hecho durante el mismo viaje, en un trayecto anterior”.

Palacios plantea, al igual que la autoridad, que “esto genera un problema financiero en las empresas operadoras, y la gente aún cree que este es un negocio redondo, pero en realidad el 40% de los buses del sistema depende de empresas que están virtualmente quebradas, y lo que hace la gente al no validar el segundo o tercer transbordo es contribuir al desfinanciamiento del sistema”. 

La autoridad de Transportes agrega que “nuestro combate a la evasión ha estado centrado en fortalecer: las medidas de fiscalización, la presencia en terreno, la coordinación con las empresas, y también con medidas de carácter legal como la modificación de la leyen el Congreso” que busca mayores sanciones a la evasión. 

Para el integrante de la comisión de Transportes, Manuel José Ossandón, “la raíz de la evasión es por como está diseñado el transporte metropolitano. Hoy día la facilidad que existe para evadir y la escasa fiscalización que hay permite que las tasas superen el 30% y eso vaya creando, cada vez más, un hoyo financiero dentro del sistema, que arrastra a que el fisco tenga que desembolsar todos los años más dinero para el subsidio del Transantiago sin que se ajuste la cifra a la cantidad de pasajeros que realmente viaja”.

El senador RN concluye que “en el fondo, el desafío del Gobierno es crear un incentivo real para que la gente pague y eso es un balance entre, la calidad del servicio, el cómo funciona el sistema de pago (escasos puntos de recarga), el medio de pago y las herramientas de fiscalización efectiva”. 

Las multas a las que se exponen los evasores oscilan entre 1 y 1,5 UTM, lo que se traduce aproximadamente entre $45.000 y $75.000. De no pagar la multa, el juzgado de policía local podría decretar reclusión por 7 días o 7 noches.