Poco más de un cuarto de millón de personas, entre fieles y turistas -nacionales y extranjeros- colmaron la noche del viernes la plaza de La Tirana, en la víspera de la tradicional festividad en honor a la Virgen del Carmen que se celebra año tras año en esa localidad de la comuna de Pozo Almonte, en la Región de Tarapacá. 

Las miles de personas fueron testigos de una ceremonia de eucaristía que se desarrolló a las 22.00 horas de la jornada de ayer, y que fue presidida por el obispo de Iquique, el sacerdote Guillermo Vera. 

La homilía del obispo Vera estuvo cargada de palabras de esperanza, fe, emoción, bienvenida y agradecimiento hacia los peregrinos congregados en la explanada que se ubica frente al santuario. 

Luego, a la medianoche, el cielo de la Pampa del Tamarugal se iluminó con los fuegos de artificio que dan la bienvenida al día oficial de los festejos con que los católicos demuestran su fidelidad a la Virgen del Carmen. 

Durante este sábado las comparsas de “chinos” y las “diabladas” -llegadas desde diferentes partes del país, incluso desde Bolivia- seguirán bailándole de manera incansable a la “Carmelita”, la que será sacada de su altar para ser paseada por La Tirana en diversas oportunidades. 

También, mientras esté en su templo, los feligreses irán hasta allí para desplegar sus cintas de colores, pedir favores y comprometer el pago de mandas, y seguir así dándole vida a la que es la más grande fiesta religiosa del norte chileno. 

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