El invierno comenzó oficialmente esta semana y los hospitales ya lo están sintiendo. No obstante, el aumento de pacientes con enfermedades respiratorias, ya tradicional en esta temporada, ha sido condicionado, al menos en la capital, por otro factor: las sucesivas preemergencias que se han decretado producto de los altos índices de contaminación en Santiago. Esto, a raíz de las malas condiciones de ventilación.

Para el pediatra broncopulmonar de la Universidad de Santiago, Pedro Aguilar, “estas preemergencias reflejan que la contaminación está fuera de control y que, sumado a los factores ambientales como el frío, esté tan alta la tasa de hospitalización infantil y que haya aumentado en adultos”.

Para el académico de la Escuela de Medicina del plantel estatal, la población padece a raíz de la combinación de los factores mencionados, además de “la gran circulación de agentes infecciosos, particularmente virales”.

“Vivir hoy en Santiago, siendo niño, adulto o enfermo cardiovascular, con estas condiciones de temperatura y, sobre todo, de contaminación, es dañino para la salud. Yo haría una prevención como la del tabaco. Es decir, un logo que señalara en alguna parte que vivir hoy en la capital es nocivo”, propone.

Aguilar afirma que la contaminación “produce efectos en los centros de salud ahora y en el largo plazo”. Por eso, estima que el Ministerio de Medio Ambiente debe asumir el desafío desde esta perspectiva. “Echo de menos una proposición más activa en el MMA para enfrentar esto”, sostiene.

¿Curar o prevenir?

El galeno reconoce el trabajo del Ministerio de Salud para disponer los recursos y realizar campañas como la de vacunación contra la influenza, por ejemplo, “pero esto (el aumento de enfermedades respiratorias) lo vivimos todos los años. Como siempre, estamos actuando para gestionar el control de daños solamente, pero no estamos haciendo una prevención eficaz ni eficiente de estos factores”.

“Debemos preocuparnos por la cantidad de camas para hospitalizar, por ejemplo”, añade el especialista, quien subraya que a pesar de que el Minsal refuerce las unidades de emergencia y de hospitalización domiciliaria, además de aumentar los cupos de ventilación mecánica en las casas para pacientes crónicos, “carece de un análisis más profundo y serio para hacer más prevención”.

Aumento de enfermedades

De acuerdo al especialista, en los hospitales es una realidad que “hay más consultas. Existe una muy importante tasa de niños que están hospitalizados por enfermedades obstructivas, con neumonía, y muchos de ellos tienen que estar en Unidades de Pacientes Críticos (UPC), incluso”, asegura.

El médico también subraya la influencia del virus sincicial en el alza de enfermedades. “Es el agente infeccioso viral más frecuente que ataca a los niños, y produce varios tipos de enfermedades. Las más leves: infecciones respiratorias altas en pacientes que están circulando en la comunidad. Sin embargo, también puede producir enfermedades obstructivas que pueden ser muy delicadas, como la bronquiolitis aguda”.

De acuerdo a Aguilar, esto también refleja una carencia de medidas para prevenir problemas de salud asociadados al invierno. “La bronquiolitis aguda es la primera enfermedad obstructiva de los lactantes y no existen terapias muy eficientes como para tratarla. En muchos de esos niños, donde fracasa su manejo ambulatorio, se tienen que hospitalizar con oxigenoterapia”.

Recomendaciones

El Doctor Aguilar indica que existen hábitos o acciones a nivel personal que pueden prevenir la ocurrencia de este tipo de enfermedades:

1) Mantener el domicilio libre de contaminantes, “lo que implica no fumar y no exponer a los pacientes de mayor riesgo al tabaco”, sostiene

2) Evitar concurrir donde haya contaminación y virus circulando

3) Lavarse las manos y usar mascarillas “para limitar los virus respiratorios que se transmiten cuando uno conversa, tose o estornuda”, explica

4) Mantener una alimentación sana

PB/MC