“Nos sentimos humillados”. Esas fueron las palabras del presidente del sindicato de bodegueros del departamento de Aude, ciudad francesa del sur, al enterarse que sería un vino chileno el que se transformaría en la bebida oficial del Tour de Francia de este año.

Tanto es la molestia de los productores vitivinícolas que incluso han anunciado que boicotearán la carrera ciclística. 

Toda la polémica nace porque la línea chilena de vinos “Bicicleta” de la Viña Cono Sur logró -previo el pago de publicidad- que cinco de sus cepas (Pinot Noir, Sauvignon Blanc, Viognier, Merlot y Carmenere) hayan desplazado a los tradicionales vinos franceses en la importante contienda deportiva. 

Tanto ha sido el revuelo que el Diario El País destina este jueves un artículo en que detalla la molestia por el ingreso de este vino cuyo valor no supera los tres dólares, unos $2.390 al Tour de Francia. 

En la nota, el sommelier chileno Héctor Riquelme, detalla la calidad de los vinos pese a su reducido valor y cómo la Viña Cono Sur ha ganado terreno en los mercados internacionales, siendo destacada por varios años consecutivos como una de las marcas más admiradas en el mundo. 

La viña chilena, ajena a la polémica, ya está calentando motores para estar en la 103 edición del Tour de Francia, que se realiza entre el 2 y el 24 de julio. “Creamos una edición especial para esta versión del Tour: un Bicicleta Edición Limitada con una etiqueta diseñada especialmente para el evento”. 

Para la empresa, estar presente en la carrera es una oportunidad única porque más de tres millones siguen la carrera, transformándose en una excelente plataforma para el vino chileno. 

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