Una circular emitida por la Subsecretaría de Salud Pública ordena a todos los centros médicos del país, detener cualquier intervención quirúrgica a niños y niñas intersexuales. Esto, con el fin de que no se lleven a cabo tratamientos innecesarios para “normalizar” el sexo de los menores, como cirugías genitales irreversibles que en muchos casos terminan en equivocaciones.

La circular está firmada por el subsecretario de Salud, Jaime Burrows, y por la encargada de Redes Asistenciales, Gisela Alarcón. En ella se precisa esperar a que los menores “tengan la edad suficiente para decidir sobre sus cuerpos”.

Las personas intersexuales son quiénes nacen con un sexo biológico con características femeninas y masculinas, lo que impide saber en un comienzo si son hombres o mujeres. Antiguamente las cirugías se realizaban casi al azar al momento de nacer, con graves consecuencias al haber errores en la decisión.

La medida fue aplaudida por el Movimiento de Integración y Liberación Homosexual (Movilh) y fue su área trans la que afirmó que “aunque hace muchos años las cirugías a recién nacidos intersexuales casi no se realizan y se espera que niños y niñas crezcan, nada garantiza que sean prácticas totalmente erradicadas, lo cual es un peligro para la calidad de vida de las personas”.

Estas prácticas fueron denunciadas al Comité de Derechos del Niño de la ONU y a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, quiénes junto a la OMS pidieron al Estado de Chile adoptar medidas para erradicarlas.

La circular además compromete elaborar un protocolo en términos similares a los que existen desde el 2011 para la población transexual. Así también, se encomendó a los servicios de salud, crear mesas de trabajos de expertos y seguir los conductos regulares  actuales para seleccionar el sexo registral, pero sin cirugías.

PB/MC