El Ministerio de Salud manifestó estar en contra de las terapias reparativas de la homosexualidad en todo el país, cuestión que se produjo tras ocho años de insistencia del Movimiento de Liberación Homosexual, Movilh.

En  una carta dirigida al organismo, el Minsal sostuvo que “las prácticas conocidas como 'terapias reparativas' o 'de reconversión de la homosexualidad' representan una grave amenaza para la salud y el bienestar, inclusive la vida de las personas afectadas”.

Añadió que “así lo avalan las declaraciones de la Organización Panamericana de la Salud y de diversas instancias defensoras de derechos humanos de las cuales el Minsal es parte”.

A través de un comunicado, el Movilh indicó que “con esta declaración el Minsal se ha puesto al día en materia de derechos humanos y ha dado un importante salto, tras el total silencio que durante toda su historia mantuvo en torno a horrorosas terapias que buscan modificar la orientación sexual de las personas”.

“El máximo órgano de la salud de Chile ya ha fijado postura oficial, por tanto, el mensaje es claro para quienes promuevan indirecta o indirectamente estas terapias. Los procedimientos de reconversión de la homosexualidad son intolerables, pues hacen peligrar la vida de las personas”, apuntó el organismo.

El Movilh precisó que la respuesta del Minsal la obtuvo acogiéndose a la Ley 20.285 de Transparencia y Acceso a la Información Pública, pues “otros intentos no rindieron frutos”.

De hecho, el 2012 la Organización Panamericana de la Salud (OPS) había lanzado el documento “Curas para una enfermedad que no existen”, donde instaba a los Gobiernos a rechazar públicamente las terapias de reconversión de la homosexualidad, pero “ni con ese antecedente en la mano, el Minsal había querido fijar postura oficial, lo cual rayaba en lo peligroso, pues los promotores de estos procedimientos se amparaban en el silencio del Estado”, redondeó el Movilh.

En efecto, “en Chile grupos ultraconservadores, desarrollan foros para promover las terapias. Uno de estos es la Organización de Investigación, Formación y Estudio sobre la Mujer, cuyos seminarios han sido ejecutados incluso al interior de la Universidad Católica. En tanto, el Programa Educación en Valores, Afectividad y Sexualidad (PAS) de la Universidad San Sebastián fue uno de los que hasta el 2014 calificaba a la homosexualidad como un trastorno”, dijo el Movilh.

A la par “cada cierto tiempo, las terapias de reconversión son promovidas en carteles electrónicos o impresos que se distribuyen en calles de Santiago o regiones, instando a los niños y adolescentes a someterse a los procedimientos. Estos llamados son anónimos”, apuntó el movimiento.

El Movilh consultó también al Minsal sobre sus planes para erradicar la discriminación a la diversidad sexual en el sistema de salud.            

“Se está en proceso de reformulación del Programa de Salud de la Mujer, en un Programa de Salud, Sexual y Reproductiva (SSR), que desde un enfoque de derechos y de curso de vida, buscará responder a las necesidades de las personas en respeto de la diversidad sexual”.     

Para el Movilh, “esto significa que el Minsal acogerá nuestra propuesta y demanda en torno a incorporar explícitamente a la diversidad sexual, y en especial a mujeres lesbianas, bisexuales y trans, en las políticas de SSR, lo cual contribuirá a mejorar la calidad de vida de un sector históricamente discriminado”.

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