El ministro de Economía, Luis Felipe Céspedes, reiteró este jueves el llamado a que los pescadores artesanales movilizados en Los Lagos, a raíz de la presencia de la marea roja en la zona y el impacto que conlleva en la actividad económica de la región, dejen las protestas. 

"Efectivamente que la voluntad es nuestra es seguir dialogando con todos los pescadores, hemos sido muy claros. Tenemos una emergencia natural que no solo afecta a pescadores de Chiloé. Nosotros vamos a sentarnos a conversar con todos, pero estamos esperando un gesto respecto a las movilizaciones y una mayor normalidad", señaló.

A continuación, el secretario de Estado expresó que "ha habido cierta voluntad de los pescadores artesanales para conversar, hoy esperamos una respuesta de ellos para poder seguir conversando. Estamos dispuestos al diálogo y lo tenemos que hacer en un ambiente de mayor normalidad".

En relación a las críticas -incluso de la Iglesia- al bono ofrecido por el Ejecutivo para aminorar el impacto de la marea roja, cuyo monto llegaría a los 100 mil pesos por familia, el ministro Céspedes indicó a T13 Radio que "como Gobierno hemos hecho un planteamiento. Estamos buscando la forma de afrontar esta emergencia de gran magnitud (...) Como ministro lo que nos corresponde es buscar soluciones en el marco de la responsabilidad. Vamos a seguir haciendo eso".

Por último, Luis Felipe Céspedes recordó que "hay un equipo científico trabajando para enfrentar esta situación. Nos explicaron que no existe una conexión entre la decisión, en su momento, de vertir una fracción pequeña de salmones (muertos al mar) con la marea roja", esto en relación a versiones que aseguraban que en este hecho estaría el origen a la situación de emergencia.

Durante las horas previas el secretario de Estado se reunió en la zona con autoridades y expuso a los pescadores el plan de acción del Gobierno para enfrentar la crisis, no logrando acuerdo.

Representantes de los afectados, a su vez, fueron enfáticos en expresar que "no queremos migajas acá", por lo que uno de los puntos de quiebre es un eventual aumento en el bono ofrecido.

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