Una durísima condena planteó hoy el ministro del Interior, Mario Fernández, al ataque cometido por manifestantes contra la iglesia La Gratitud Nacional, situada en Alameda, durante incidentes en el marco de la marcha estudiantil que se efectuó hoy.

El jefe de Gabinete llegó a las 15:30 horas de hoy hasta el templo, en una de sus primeras actividades como titular de Interior relacionadas con el orden público.

"Quiero expresar la condena por parte del Gobierno de este tipo de actos", señaló el secretario de Estado, quien confirmó que existe una investigación en curso, a cargo de Carabineros, para determinar a los responsables de la acción, y que la Intendencia de la Región Metropolitana presentará una querella.

Los incidentes se registraron cuando un grupo de encapuchados ingresaron al templo católico, uno de los más importantes de la capital, y sacaron una imagen de Cristo en la Cruz, que arrojaron a la calle como barricada, entre otros destrozos.

Fernández expresó su solidaridad, en nombre del Gobierno, al padre Galvarino Jofré, director de Salesianos Alameda, y al obispo auxiliar de Santiago, Fernando Ramos.

"Lo que hemos visto es un síntoma muy preocupante de lo que algunos jóvenes están llegando a realizar en nuestro país", señaló el titular de Interior.

"Esto no puede ser sano en nuestra sociedad. Este es un desafío, pero no represor, sino educativo", puntualizó el jefe de Gabinete.

El obispo Ramos, en tanto, agradeció la solidaridad entregada por el ministro, y desestimó la posiblidad de cerrar las iglesias que puedan ser afectadas por ataques cuando se realicen manifestaciones públicas.

"Nuestras iglesias están abiertas. Son lugares de culto para alabar a Dios y no queremos encerrarnos para que quienes quieren, con la violencia, atemorizar a los chilenos, tengan un éxito que no merecen", afirmó.

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