El Gobierno está compuesto por los reyes del intervencionismo", sostuvo la oposición, advirtiendo que fiscalizará el comportamiento de funcionarios y autoridades durante las campañas municipales para las próximas elecciones que se realizarán el 23 de octubre próximo.

En ese contexto, el timonel de RN, Cristián Monckeberg, sostuvo que hay antecedentes en el pasado de este Gobierno, asegurando que, "en esta materia, no pienso de buena fe porque conozco al Gobierno, que permanentemente están buscando cómo intervenir en las elecciones y cómo utilizar todo el aparataje público para poder hacer o determinar que las votaciones vayan en uno o en otro sentido. Por lo tanto, lo estamos haciendo desde ya, fiscalizarlo fuertemente", afirmó.

Por otra parte, su par de la UDI, el senador Hernán Larraín, expresó que "no solo es una obligación legal, sino que también ética".

"La ley prohíbe que los funcionarios públicos utilicen recursos humanos, recursos económicos, influencia, para influir, presionar a los ciudadanos a votar, incluso dentro de los propios servicios a otros, que son sus subalternos, por ejemplo", agregó.

Desde La Moneda, el ministro Secretario General de Gobierno, Marcelo Díaz, respondió a estas acusaciones, manifestando que "si estiman que hay intervenciones o conductas irregulares, deben hacer las denuncias del caso".

"Nosotros lo que hemos exigido a los funcionarios públicos es adecuar sus conductas en el proceso electoral, lo que ha señalado la Contraloría en su instructivo, de modo tal de que esta se realicen con la normalidad que las elecciones requiere", sostuvo.

Díaz indicó que "lo que sí no se puede es que una autoridad de Gobierno forme parte, dentro de su jornada laboral, de un desafío electoral y de colaboración en una compaña con recursos públicos, dentro de la jornada de trabajo y usando su cargo público".

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