En la tradicional ceremonia eucarística de Jueves Santo, el arzobispo de Santiago, Ricardo Ezzati, lavó los pies de doce inmigrantes, entre ellos seis mujeres, las primeras que oficialmente participan de este rito, tras la modificación realizada por el papa Francisco en enero pasado que permite incluir a cualquier miembro del Pueblo de Dios y no sólo a hombres.

El cardenal Ricardo Ezzati recordó la última cena donde se instituyó la Eucaristía. Un acto de amor y de humildad, en el cual Jesús lavó los pies de sus discípulos, en señal de ponerse al servicio de los demás.

En la homilía, realizada en la Catedral Metropolitana, el pastor dedicó palabras a quienes han llegado al país, de otras partes de América Latina y el mundo.

“El lavarle los pies a estos hermanos y hermanas, quiere decir que el propósito de la iglesia, es el propósito de vivir lo que Pablo le recomendaba a la primera comunidad cristiana: 'Entre ustedes no tiene que haber griegos ni romanos, todos son hermanos'. Entre ustedes no debe haber personas que se sientan extranjeras porque todos son ciudadanos del Reino de Dios”.

Además reiteró la invitación a sentirse parte de la iglesia, sin etiquetas: “Con este gesto nosotros queremos decirle a nuestros hermanos que han llegado de diferentes países de América, que aquí en la Iglesia y en nuestro país ellos deben sentirse hermanos, no son extranjeros”.

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