En los últimos días ha rondado en los medios de comunicación la noticia del triste desenlace de Maria Strydom, una mujer australiana de 34 años, que según informó el medio inglés Daily Mail, buscaba subir hasta la cima del monte Everest junto a su marido, para demostrar que los “veganos pueden hacerlo todo y que no están mal nutridos, ni son débiles”. Ambos, seguían una dieta y estilo de vida estrictamente vegano.

Lamentablemente, cuando se situaba en la base más cercana a la cumbre de la montaña, comenzó a sentirse mal y comenzó a descender abandonando a su marido, Robert Gropel, quien sí llegó a los 8.848 metros. Finalmente Maria falleció por mal de altura, el cual puede afectar a cualquier persona que supere los 8.000 metros.

Por la forma en que han titulado muchos medios, haciendo referencia a que la australiana se jactó de poder “derribar mitos sobre el veganismo” y la práctica del montañismo al escalar las siete cumbres, en Publimetro quisimos asesorarnos para ver si realmente no consumir nada de origen animal, nos privaría de poder llegar a al cima del monte Everest.

El argumento vegano

Por una lado, Daniel Castillo vocero de Vegan.cl, opina que es bastante errado y común pensar que por ser vegano no se pueden practicar deportes de alta exigencia como lo es el montañismo. “En la sociedad hay un fuerte estereotipo que sostiene que la debilidad física de las personas que consumimos alimentos sin procedencia animal”, afirma agregando que lamentan la muerte de Maria, pues ella buscaba conseguir una meta, pero son varios los factores a considerar en un caso así. 

"Primero saber si ella llevaba una dieta saludable acorde al alpinismo extremo, pues la irresponsabilidad alimenticia se da bajo cualquier dieta, sea omnívora, vegana u otra. En segundo lugar, recordar que el alpinismo en el Everest no discrimina entre una dieta vegana y omnívora, pues se redondea una cifra de 250 muertos y es conocido por su extrema peligrosidad. Por último, si bien esta mujer no alcanzó la meta, si lo hicieron muchos otros deportistas veganos, como por ejemplo: Patrik Babounian -considerado el hombre más fuerte de Alemania-, Fiona Oakes -ganadora del título femenino de la maratón del Polo Norte donde se registran -30ºC- y otros deportistas”, argumenta.

Castillo agrega que la alimentación es clave en cualquier actividad física, por lo que independiente de si Maria llevaba o no una dieta vegana, hay que preguntarse si la que seguía era acorde a su actividad física. ¿Era responsable?, pues es necesario aclarar que “una dieta vegana responsable sí puede ser acorde a este y a cualquier otro tipo de actividades deportivas, pues está alabado por un sin número de estudios y organizaciones del área de la salud”.

Por último, el vocero vegano hace un llamado a que ninguna persona que siga este estilo de vida se reste a una determinada actividad física, menos “bajo la premisa de que no consumen proteína animal, pues una gran cantidad de nutricionistas y deportistas veganos demuestran que la proteína vegetal es igual de eficaz y no produce un impacto negativo mediante su extracción, como sí lo es la animal”.

La visión de un experto

Claudio Lucero (83), el escalador chileno con mayor número de ascensiones de alta montaña, un maestro para muchos, también da sus impresiones a Publimetro sobre este caso. Lucero explica que evidentemente la alimentación es fundamental en una situación así, “yo siempre recomiendo cuando entreno a la gente que consuman proteínas. No hay nada que reemplace las proteínas de la carne, las enzimas de las carnes rojas, pero en la montaña, lo que más hay que consumir son carbohidratos que dan calorías. Al final, lo fundamental para soportar el frío en un lugar como el Everest es una alimentación adecuada para enfrentarlo”.

“En el caso de Maria, la muerte en su descenso puede ser fundamentalmente por falta de energía y eso muchas veces va asociado a la alimentación. Yo no soy científico, soy un entrenador de montaña, enseño montaña, soy un montañero y en todos los años en que trabajé con mucha gente en la Pontificia Universidad Católica por 22 años, tuve grupos de todo tipo con 100 alumnos por semestre que me dejan en un buen puerto para dar esta opinión: Siempre, pero siempre los que no comían carne -vegetarianos o veganos- siempre, su rendimiento físico era inferior al que sí comía carne. Eso es lo que observé durante estos 22 años, con una población grande para que esto que digo sea acertado”, puntualiza el también integrante de Fundación Vertical.

Finalmente el alpinista agrega, que aunque no cree que el veganismo sea un obstáculo para la práctica del montañismo, sí está seguro de que afecta en su desempeño. Es por eso que sobre el caso de Maria afirma que “seguramente quemó sus últimos cartuchos en el descenso y que por su tipo de alimentación, ella terminó consumiendo sus propias proteínas, siendo sus músculos los más afectados. El mal de altura puede afectar a todos quiénes se exponen a una escalada de este tipo, pero es solo un factor más que se suma a una alimentación no adecuada para esa exigencia”.

Junto a Maria Strydom, también falleció el holandés Eric Arnold (35) de mal de altura, Subash Paul (43) de la India, y Phurba Sherpa (25) quien fue el primero del grupo en morir. De todos ellos, según informan los medios extranjeros, solo Maria seguía una dieta sin carne. 

El cuerpo de Maria  finalmente pudo ser retirado en helicoptero, una suerte poco común pues desde 1922, más de 250 alpinistas han perdido la vida tratando de alcanzar el lugar más alto de la tierra, donde sus cuerpos han quedado en el lugar por la dificultad que implica trasladarlos en descenso.

PB/MC