Monserrat Sarmiento es primera prioridad nacional infantil para recibir un trasplante de corazón. La niña de siete años lleva un año y tres meses en espera y conectada a un corazón artificial. Durante este tiempo ha sufrido cuatro accidentes cerebrovasculares. Los últimos dos episodios paralizaron la mitad de su cuerpo y le provocaron ceguera parcial. 

La pequeña nació con una cardiopatía de Síndrome de QT Largo y Bloqueo Auricoventricular, obligando que se le instalara un marcapaso desde muy temprana edad. Sin embargo, dicho aparato no evitó el deterioro de sus órganos.

Según Dassna, tía de la niña, la espera no debería superar los dos años. “Está en tiempo de descuento” para recibir un nuevo corazón, advirtió, en conversación con Publimetro.

Sobre la falta de donantes, la mujer aseguró comprender la dificultad de la decisión “porque se está despidiendo a un ser que se ama”. No obstante, recuerda, “una de las formas más lindas que tienes para despedir a alguien es dejar algo de ellos viviendo en otras personas. Es perpetuar a esa persona”.

Situación similar vive Yohan Olivares. Pese a encontrarse en su hogar, el menor es prioridad nacional infantil a la espera de un trasplante de hígado. A sus tres años padece un cáncer hepático detectado hace seis meses. 

Pese al pesimismo que puede generar encontrarse entre las casi 2.000 personas que esperan por un donante, Alejandro Olivares, padre del menor, aparece como solución para el niño. 

Los médicos advirtieron a los padres que sino se encontraba un órgano al 1 de octubre, utilizarían un trozo del hígado del padre. 

“Lo daría todo por mi hijo”, explicó Alejandro, quien el lunes se sometía a exámenes para confirmar la compatibilidad con Yohan.

“Son niños que quieren la oportunidad de vivir”, enfatizó Catherine Vivando, mamá del pequeño. 

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