Con el paso de las horas se conocen nuevos antecedentes ocurridos y que rodean el deceso del guardia de seguridad Eduardo Lara, quien con 71 años de edad y dos décadas de servicio en el municipio porteño perdió la vida en un incendio declarado durante las manifestaciones por el 21 de mayo.

El siniestro, provocado según los reportes emanados durante la pasada jornada por encapuchados, no solo consumió locales comerciales de un edificio parte del sector patrimonial de la ciudad puerto. En los pisos superiores funcionaban dependencias municipales que estaban, hasta esa fatídica mañana, bajo el cuidado de Lara.

Tras ser reanimado por Bomberos, fue trasladado hasta un centro asistencial donde finalmente falleció, aunque la confirmación de este hecho fue confusa. Mientras el ministro del Interior, Jorge Burgos, ratificaba la información en una entrevista radial, autoridades locales mantenían el pronóstico inicial: internado en estado de gravedad.

Durante este domingo, El Mercurio reveló un dato que podría aportar nuevos antecedentes a la investigación. De acuerdo al matutino, a las 10:50 horas Eduardo Lara llamó por teléfono avisando que dejaría el edificio, ya que el humo que emanaba el incendio no le permitía permanecer allí.

Posteriormente, se perdió la comunicación con él y tampoco llegó a las dependencias municipales centrales, lugar donde debía trasladarse para protegerse de los destrozos que a esa hora mostraban un grado de violencia insospechado.

Su familia, al ver el incendio a través de los medios de comunicación, intentó comunicarse con él con resultados negativos. Lara, cuyo uno de sus hijos es Carabinero, ingresó al Hospital Carlos van Buren a las 11:43 horas, transformándose así en el rostro de una ciudad que en cada Cuenta Pública recibe no solo el mensaje presidencial. También llegan las protestas, encapuchados y saqueos.

La secretaria municipal, Mariela Valdés, aseguró en diálogo con Radio Bío Bío que la instrucción en d´ias previos era que los funcionarios permanecieran en las dependencias el 21 de mayo.

"Él llamó de un citófono municipal avisando que estaba el humo y le dijeron que espere que lleguen los municipales y se retira", señaló.

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