En el transcurso de esta jornada el municipio de Ancud presentará ante el Tercer Tribunal Ambiental de Valdivia una demanda ambiental para que se investigue el vertimiento al mar de miles de toneladas de salmones muertos y en estado de descomposición, en la Región de Los Lagos.

El escrito será presentado por la alcaldesa de Ancud, Soledad Moreno, y va en contra de la Armada de Chile y de Sernapesca.

Esto, porque según lo que sostiene el municipio, la descarga de los peces a las aguas que visó la autoridad marítima luego de un informe de Sernapesca, habría propiciado -a lo menos- lo que ahora se llama la crisis de la marea roja, y que tiene a pescadores y mariscadores de la Provincia de Chiloé movilizados.

Una de las razones en que se basa el recurso que presentará la alcaldesa Moreno, es que antes de la acción que lo genera no se realizó ninguna prueba para verificar el grado de descomposición de los salmones, ni tampoco para determinar si estaban con químicos o no, tal como lo establece la normativa legal vigente.

"Vertimiento de salmones contaminó el mar"

Mientras se espera de los resultados de los estudios que haga la comisión científica, anunciada a fines de la semana pasada por el ministro de Economía, Luis Felipe Céspedes, respecto de la eventual relación entre el vertimiento de salmones en el océano y el fenómeno de la marea roja que afecta al sur, el ecólogo de la Universidad Austral de Chile, Rodrigo Cárdenas, fue enfático en señalar que la muerte de diversas especies marinas no es producto de la marea roja, sino que de un envenenamiento de las aguas producido por el vertimiento al mar de salmones en descomposición.

Según él, en declaraciones hechas a radio Biobío, la marea roja podría haber aumentado con los desechos y la alimentación de los salmones en proceso de crecimiento, aparte de los efectos del niño y el incremento de la radiación solar.

El ecólogo Cárdenas dijo que los peces en descomposición, más los elementos utilizados en su alimentación para hacerlos crecer más rápido "forman una especie de veneno, un veneno tan fuerte como el que se usa para cazar monos en la selva amazónica, que usan con la cerbatana los nativos de esa zona, y que ataca al sistema neurológico".

Y agregó que "una serie de especies de superficie o de costa se ven afectadas por este tipo de veneno. Por eso tenemos aves muertas, toda esta parte de las machas muertas, que es el mayor indicador que no es la marea roja la causante de las muertes, porque los bivalvos no mueren por marea roja, si mueren por aguas tóxicas", aclaró.

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