La dirección de Educación de la Municipalidad de Santiago despidió a dos docentes del Internado Nacional Barros Arana el miércoles pasado por incitar a los alumnos a tomarse el establecimiento.

A raíz de un sumario, originado por una denuncia del Centro de Padres del establecimiento a fines de 2014, acompañando un legajo de más de 230 páginas con la reproducción de conversaciones de un grupo de la aplicación de Whatsapp, integrado por alumnos del INBA y dos profesores asesores del Centro de Alumnos de entonces, se decidió la destitución.

En la denuncia se reclamaba que dichos docentes se relacionaban con los alumnos y buscaban influir en sus acciones de una forma impropia dada su condición de docentes y funcionarios públicos.

Según informó el municipio, en el sumario administrativo “se pudo comprobar que los mencionados docentes efectivamente, mediante un lenguaje grosero y desmedido, junto con insultar a directivos del establecimiento e incluso a otros colegas profesores, incitaban a los alumnos a iniciar tomas del establecimiento”

Además, los incitaban a “retomarlo en caso de desalojo, a buscar la destitución de la directora y lo que es más grave aún, a agredir a funcionarios municipales”.

En el transcurso del sumario los profesores investigados, que fueron patrocinados y representados por un abogado habilitado, tuvieron pleno derecho a ejercer su defensa, respetándose plenamente las normas del debido proceso.

Cabe señalar que los docentes, a lo largo del proceso, jamás negaron su participación en las conversaciones señaladas ni los hechos denunciados, así como que los teléfonos desde los cuales se emitieron los mensajes fueran de su propiedad.

“Destacamos que el Estatuto Docente no establece ninguna sanción disciplinaria que no sea la destitución del cargo del profesor involucrado, siendo entonces ésta la única medida a aplicar en caso de demostrarse su responsabilidad administrativa, como ocurrió en este caso”, concluyó la Municipalidad de Santiago.


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