Sólo el 2014 al menos 1.678 mujeres fueron asesinadas por razones de género en 17 países de América Latina y el Caribe, una región donde la mujer sufre además del acoso callejero y político.

Según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), el femicidio o feminicidio "es la expresión más dramática de la violencia contra las mujeres, la cual debe ser enfrentada integralmente por los Estados, considerando los factores de desigualdad económica, social y cultural".

Veinte países de la región cuentan con leyes de violencia contra las mujeres, aunque solo ocho asignan recursos específicos en el presupuesto nacional para abordarla (40% del total).

Además, 14 países de la región tipificaron el delito de femicidio (Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Perú y República Dominicana), mientras que Argentina y Venezuela establecieron el homicidio agravado por razones de género en su legislación.

Luego del crimen de Lucía Pérez y el repudio que ha causado en el continente el hecho, que incluso ha llevado a miles de mujeres a unirse en una masiva protesta el miércoles, la realidad en los países de la región parece no mejorar a pesar de los pasos que se han intentado dar.

Brasil es el quinto país con más femicidios en el mundo y cada cxierto tiempo casos que involucran violencia de género se toman la agenda. Sin ir más lejos, en mayo de este año el caso de una adolescente de 16 años que fue violada por treinta individuos y las imágenes –videos y fotografías- fueron viralizadas dieron la vuelta al mundo.

Perú no se queda atrás. En el año 2015 se produjeron 95 femicidios y 200 tentativas de este tipo de crimen y en lo que va del año, 54 mujeres han sido asesinadas.

En uno de los casos emblemáticos de ese país, el 4 de octubre pasado en la localidad de Ventanilla, Ángel Choque Poma (31) terminó con la vida de su conviviente Rosa Milagros Coronel Silva (32) al cortarle el cuello con un cuchillo tras una acalorada discusión. El hombre intentó asesinar también a su pequeña hija de cuatro años.

En Bolivia, uno de los países de la región con la tasa de femicidio más alta junto a Brasil y México, el caso se Ana Medina provocó el repudio de la población.

La mujer afroboliviana de 21 años denunció a su marido en más de una oprtunidad por las agresiones de las que era víctima. Denuncias que no sirvieron luego que la madrugada del 20 de junio mientras dormía, su marido la roció con gasolina y le prendió fuego.

Las quemaduras alcanzaron el 70% del cuerpo de la mujer, lo que tras un par de días internada le provocaron la muerte.

Chile y el femicidio

En Chile, según las estadísticas del Ministerio de la Mujer y la Equidad de Género, en lo que va del 2016 se han registrado 15 femicidios. Pero el caso más emblemáticos es el ataque sufrido por Nabila Rifo el pasado 13 de mayo, perpetrado por su pareja en Coyhaique.

La mujer de 28 años, producto de la brutal agresión perdió sus ojos, declaró que su ex pareja llegó la noche de la agresión en estado de ebriedad, la persiguió y finalmente la alcanzó en el portón de su casa, donde la comenzó a golpear.

“Intento sacar unas llaves, me sigue persiguiendo y me ataca brutalmente con elementos que ya han sido expuestos en la audiencia, como bloques de cemento y otros más”, relató la madre de cuatro hijos.

Nabila fue encontrada la madrugada del 14 de mayo en la vía pública, a metros de su casa, sin sus globos oculares, con una hemorragia, sin sus piezas dentales y con graves fracturas en su cráneo.

Debido a la gravedad de sus lesiones, la mujer fue internada el 17 de mayo pasado en la ex Posta Central de Santiago y el 6 de julio regresó al Hospital de Coyhaique, donde fue dada de alta el 11 de julio.

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