Preocupado se mostró esta jornada el obispo de Ancud, Juan María Agurto, por la llegada a la Isla de Chiloé de un contingente de Fuerzas Especiales de Carabineros, en el marco de las protestas y bloqueos de caminos a raíz de la crisis generada -supuestamente- por los efectos de la marea roja en la economía local.

El religioso, en entrevista concedida a Radio Cooperativa, dijo esperar que se mantenga el diálogo y que no haya una reacción policial similar a la registada en las protestas de Aysén y Magallanes hace un tiempo.

"Estamos muy preocupados por la presencia de Carabineros de las Fuerzas Especiales que ha provocado mucha tensión, mucho temor de la gente (...) Anoche y hoy día estuve cerca de la gente en las barricadas, hablando con los dirigentes. Ellos están muy preocupados de esto, porque mientras se conversaba con el ministro (de Economía) se sabía que estaban desembarcando en Quemchi las Fuerzas Especiales, y eso ha causado mucha tensión", dijo el obispo Agurto.

Pero también valoró el actuar de los funcionarios policiales de la zona. "Hay que admirar el desempeño de los carabineros aquí de la isla, que ha sido muy respetuoso. He visto carabineros en medio de la gente, acompañando, y hay una relación pacífica. Que manden gente de afuera, carabineros chilenos como nosotros, a confrontarnos, provoca un ambiente de posible violencia", precisó.

Además, destacó el carácter social de las protestas que se desarrollan en la isla desde hace cuatro días. "Ayer en Ancud hubo una marcha en la cual participé, una marcha donde se habla de siete mil a 10 mil personas, y caminó desde la Plaza de Ancud hasta el puente Pudeto, donde estaban las barricadas, y se vio la participación de familias completas, con niños, ancianos. Era una manifestación masiva y espontánea", relató el obispo.

Dijo que fue una marcha extraordinaria, "que nunca se había visto en Ancud, al menos yo estoy 14 años acá, y nunca habíamos visto esto, y muestra como esto es un movimiento social, no es solamente un grupo pequeño de pescadores".

En la oportunidad, Juan María Agurto llamó al Gobierno a mantener el diálogo y a buscar nuevas propuestas, pues consideró que el bono de 100 mil pesos para los afectados es insuficiente.

"Lo fundamental es el diálogo, que se mantenga el diálogo, pero también un diálogo donde haya soluciones, porque de lo que entendemos hasta ahora, el ministro (Céspedes) simplemente ha repetido y ofrecido lo que hablaba el intendente (de la Prida)".

"El ministro repitió el mismo ofrecimiento de dinero, un bono de 100 mil pesos para las familias afectadas, un número bastante reducido en cuanto a las familias que llegará el beneficio y también la cantidad (...) Sabemos que 100 mil pesos no alcanza para nada, ni siquiera se acerca al sueldo mínimo, que sabemos que tampoco eso alcanza para una familia", sentenció el obispo de Ancud.

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