El obispo de Temuco, monseñor Héctor Vargas, se refirió a los diversos ataques incendiarios a iglesias y capillas de la Región de La Araucanía, asegurando que está dispuesto a "ofrecer la vida" para solucionar el conflicto en la zona.

"El tema de fondo son los graves problemas que hace tanto tiempo sufre el pueblo mapuche por postergaciones de parte del Estado por más de un siglo ya", expresó el religioso a Radio Cooperativa.

"Es incomprensible esto de los templos, más aún cuando las distintas iglesias hace mucho tiempo que vienen sirviendo a las comunidades mapuche, al pueblo mapuche, no solamente desde el punto cultual, sino que también de la promoción humana y la defensa de su cultura", agregó.

El sacerdote precisó además que "hasta aquí no ha habido ninguna amenaza contra las personas (sacerdotes) y su condición física, sé que habido algunas amenazas contra fiscales y contra sus familias, lamentablemente, no sería extraño que también pueda ocurrir, pero que un pastor tenga que andar con protección policial no sé si es lo que corresponde".

"Si de parte de nosotros ofrecer la vida y que eso pueda ayudar a solucionar este problema tan grave que afecta, a lo mejor alguno de nosotros estaríamos dispuestos a hacer este gesto", afirmó.

Vargas se declaró "convencido que este es un tema fundamentalmente político y debe resolverse políticamente y eso implica cambios importantes en la actual legislación para hacer justicia al pueblo mapuche, eso es lo que se ha venido postergando desde hace demasiado tiempo".

En ese punto, remarcó que "esta historia lleva más de un siglo respecto de un pueblo que ha sido despojado de sus tierras y que se le arrinconó en las peores tierras de la región".

"El pueblo mapuche es un pueblo profundamente religioso y está muy herido. Quienes hacen estas acciones no representan el sentir del pueblo mapuche. Uno de los temores grandes que nosotros tenemos es que con esto se estigmatice al pueblo mapuche y su legítima causa y sus legítimos anhelos", añadió.

De igual manera, puntualizó que "las capillas que han quemado son capillas de comunidades mapuche, están en terrenos mapuche, no están en terrenos de la Iglesia, la mayoría están en terrenos mapuche, las han construido ellos en sus comunidades, los mismos mapuche son los ministros, los catequistas, los diáconos que están a cargo de ellas, los misioneros, por eso resulta más incomprensible".

"Esto es de grupos extremos profundamente ideologizados que no ayudan en absoluto. Nosotros como Iglesia y las demás iglesias estamos totalmente disponibles para hacer de nuestra parte todo lo que podamos por tratar de ayudar, de mediar, de buscar caminos de paz y, sobre todo, de hacer lo posible porque nuestras autoridades y el Estado mismo a través de sus distintas instituciones puedan iniciar un camino que lleve a la solución", indicó.

Finalmente, el obispo de Temuco aseguró que "todos los que vivimos en La Araucanía podemos llegar a consensos. Yo estoy convencido de que ya en la Región, desde la sociedad civil organizada, existen grandes consensos respecto de por dónde podría empezar a caminar hacia una solución".

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