En el marco del Servicio de Acción de Gracias que se realizó esta mañana en la Catedral Evangélica de Santiago, el Obispo Presidente de la Mesa Ampliada de las Iglesias Evangélicas, Emiliano Soto llamó a las autoridades a oír el clamor de la ciudadanía en torno a que no quieren más AFP y comprender la profunda desconfianza que existe hacia las Isapres y el sistema de salud.

El máximo representante evangélico, durante una oración por Chile y sus autoridades a fin de que tomen las mejores decisiones en beneficio del país, rogó por los “por los ancianos y ancianas en edad de su jubilación, que han sido claros en sus demandas y manifestaciones. No quieren más estar en el sistema de AFP y buscan a la brevedad una solución concreta y rápida que termine con su problema presente de las pensiones bajas casi miserables, provocado por un sistema nefasto y con el incierto futuro previsional de millones de compatriotas, ayúdanos a superar esta necesidad”.

Emiliano Soto, además, se refirió a otros temas de relevancia nacional, como la violencia contra las mujeres, la delincuencia y el sistema de salud actual. “Es por eso que hoy oramos por la vida de cada chileno, para que desde su infancia, sea protegida su inocencia, por la juventud, que se desarrollen logrando sus metas en paz, con sus justas demandas y también importantes responsabilidades, por los trabajadores, por un sueldo digno, por las madres, dueñas de casa, por la no violencia sobre la mujer, ancianos y ancianas postergados, que tienen necesidades reales que van desde la pobreza, violencia, desigualdades, inseguridades, desconfianzas”, dijo. También, oró por las demandas mapuches.

También llamó por un mayor compromiso de las autoridades con la ciudadanía. “Con creciente sorpresa hemos visto que toda nuestra clase política tanto de oposición y gobierno, están más preocupados de sus propios proyectos y de su agenda, que los problemas de la ciudadanía”, comentó.


Delincuencia

Emiliano Soto, durante su intervención, pidió por mayor justicia. “Por chilenos que sienten que la justicia solo funciona para el rico y el poderoso. Pocas veces para la clase media, y nunca para los más pobres, por leyes que garantizan la no penalidad, a diario vemos a la delincuencia salir caminando desde los juzgados, a quienes asaltan o matan. Quedan sin castigo quienes asaltan o matan”, aseguró.

“Los chilenos tienen desconfianza de todo, sienten que su sistema de salud funciona bien, mientras sus enfermedades y dolencias no tengan un elevado costo. Pero cuando un ciudadano tiene que enfrentar una enfermedad catastrófica, quedan solos y sin apoyo, la excusa de siempre, un vacío legal”, agregó. 

Finalmente, Soto reflexionó que “vivimos en una sociedad donde se ha desatado la desconfianza, en donde la solución a los problemas cotidianos se ve lejana y casi inalcanzable”.