Chile se encuentra entre los 10 países donde la situación socioeconómica del alumno tiene más impacto en su rendimiento escolar, según un informe dado a conocer ayer por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (Ocde) sobre 64 naciones.

En Chile, Estados Unidos, Costa Rica, Brasil, Colombia y Uruguay un alumno que procede de una familia desfavorecida tiene cuatro veces más posibilidades de no lograr el nivel básico que sus compañeros.

Nuestro país es el noveno en este ránking de desigualdad, que plantea que en nuestra realidad un estudiante con bajos recursos tiene seis veces más probabilidades de tener bajo rendimiento escolar.

Analizando la media de los 34 países que conforman la Ocde, el estudio concluye que las diferencias socio-económicas y demográficas explican el 15 % de la variación en bajo rendimiento escolar entre los estudiantes.

Los principales factores de incidencia en la desigualdad son: si proceden de una familia de bajos recursos, si son hijos de inmigrantes, si solo tienen un progenitor y si asisten a una escuela rural.

Además, otros factores de riesgo son el no haber tenido educación preescolar, el haber repetido algún curso, el mal comportamiento, una mala gestión de la escuela, o una ineficaz política educativa por parte del Gobierno.

Mario Aguilar, prosecretario del Colegio de Profesores, destaca que este diagnóstico es conocido y se debe a que “la lógica de mercado implementada en los 80 genera esa desigualdad , porque pone a competir en el mercado a escuelas municipales con particulares y evidentemente la competencia en el mercado produce segregación”.

El dirigente del magisterio agrega que “esto no es una sorpresa, lo que sí es una sorpresa es que durante tantos años este tema aún no mejore, ya que la Reforma Educacional en muy poca medida corrige el asunto de fondo”.

Aguilar concluye que es necesario cambiar el paradigma para que exista “un Estado responsable y un sistema de educación pública bien financiado, que se privilegie para la mayoría, pero lamentablemente el proyecto de Reforma Educacional no tiene suficiente convicción para cambiar eso”.

Por otro lado, para el director ejecutivo de la fundación Ación Educar, Raúl Figueroa, estos estudios hay que mirarlos con mucha atención porque, a diferencia de lo que pasa en otros países de la región, “Chile tiene una cobertura en materia escolar prácticamente plena. Por lo que cuando se dice que se tiene un sistema segregado, ese análisis es sobre la segregación en su conjunto”.

Figueroa agrega que este aspecto es importante de destacar porque “hay otros países, como México o Brasil, que tienen a un tercio de sus niños sin escolaridad y, por lo tanto, como estos índices consideran sólo a los niños que están en los colegios, aparecen con menos segregación. No así el caso de Chile que tiene escolaridad prácticamente plena”. 

PUB / DIG