Por cerca de 10 meses se extendió una investigación a cargo de la Policía de Investigaciones de Chile (PDI) y que recibió el nombre de operación "Torre 10", en la cual se logró la detención de siete personas de nacionalidad chilena, tres bolivianos y una persona de origen colombiana.

Las detenciones se llevaron a cabo en la población La Legua y, como detalló el jefe de la Brigada de Antinarcóticos (Briant) Metropolitana, subprefecto Ricardo Gatica, los aprehendidos procedentes de Bolivia fueron sorprendidos en el proceso de evacuación de ovoides de sustancias ilícitas.

Esta agrupación estaba dedicada a la internación, distribución y comercialización de drogas, a la que se investiga por los delitos de tráfico de drogas, asociación ilícita, lavado de dinero y homicidio, mientras que el nombre de esta operación nació a raíz de un bar al interior de la población La Legua, el que es de propiedad de los padres del líder de la organización y que utilizaban como negocio reparto, es decir, con el modus operandis de solicitar pedidos de productos a modo de “delivery”, los miembros del brazo operativo de esta organización repartían la droga solicitada.

En este contexto, quienes integran la organización cumplen un rol establecido al interior de ésta, por lo que existe un “contador”, quien administra el dinero y los intereses producto del ilícito, el “brazo operativo” encargado de internar, distribuir y comercializar la droga, mientras el líder y su pareja administran los recursos y propiedades.

Durante el operativo policial se movilizaron más de 120 oficiales del área de antinarcóticos, por distintas comunas de la Región Metropolitana para dar cumplimiento a las órdenes de detención de los participantes de este grupo delictual, en el que se incautó aproximadamente 12 millones y medio de pesos en dinero en efectivo, 5 vehículos de alto valor, una motocicleta, diversas municiones y cargadores de armas de fuego y joyas entre otros elementos.

Contratados para matar

Dentro de los delitos investigados a esta organización delictual, está el homicidio del 7 de marzo de este año, donde un joven de 18 años apodado “El Gotita”, fue asesinado a balazos al interior de la población La Legua. 

“El Gotita” fue miembro de esta banda delictual, sin embargo se cambio de bando, integrando una organización rival en la misma población, y el que quedara adeudando droga y dinero, habrían sido los motivos aparentes para que el líder de esta organización contratara a tres ciudadanos colombianos como sicarios, de los cuales uno fue detenido y los otros se encuentran prófugos.

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