Eran pasadas las 10 horas de ayer, y el presidente de la Cámara, Osvaldo Andrade, llegaba al consejo general de la colectividad en el centro de Santiago. A su arribo al Sindicato de Trabajadores del Banco Estado, se sintieron algunos aplausos, los que se vieron incrementados fuertemente al ingreso del legislador al salón del encuentro partidario.

Andrade saludó a quienes se le acercaban en el camino para entregarle su apoyo luego de que se conociera que su exesposa, Myriam Olate, recibe una pensión de $ 5,2 millones por parte de Gendarmería, lo que desató la intervención del Tribunal Supremo del PS y la petición de renuncia desde Chile Vamos.

Uno de los que estaban en el salón era el ex senador y actual vicepresidente del PS Camilo Escalona, con quien Andrade, pese a ser parte de la misma corriente interna, la Nueva Izquierda, hoy se encuentra distanciado.

Así, en medio de los aplausos y de varios que se le acercaban para abrazarlo en señal de apoyo, al continuar su camino por el salón hasta donde se encontraba Escalona, con este último sólo se estrecharon las manos de manera cordial, sin ningún gesto en particular.

Posteriormente, el presidente de la Cámara continuó caminando, y luego protagonizó un amistoso abrazo con la timonel del PS, Isabel Allende, con quien conversó durante algunos minutos. “Después de una semana claramente difícil, fue lindo. Me recibieron con un aplauso importante. Me ha conmovido la cantidad de abrazos y muestras de respaldo”, comentó Andrade.

En la reunión, además, el partido preparó un voto político en el que se reprochaba lo sucedido con el sistema de pensiones de Gendarmería, pero en el que se rechazaban los cuestionamientos a Andrade. El texto no alcanzó a ser votado, por lo que se aprobará mañana en la reunión de directiva.

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