El Juzgado de Garantía de San Bernardo ordenó la prisión preventiva para Gustavo y Raúl Arellano, por el delito de homicidio simple.

Gustavo Aravena fue víctima el lunes del robo de su vehículo. Tras el “portonazo” salieron junto a su padre en busca del asaltante a quien propinaron golpes de puños y pies, los que le causaron la muerte.

La mañana del martes Aravena pidió perdón a la familia de su atacante. "Fue en defensa propia” alegó el detenido.

“Que me perdone la familia. Actuamos en defensa propia”, manifestó al ser trasladado desde la Brigada de Homicidios de la PDI de Ñuñoa al Tribunal de San Bernardo para ser formalizado.

PUB/NL