Si bien los jardines Junji no son guardería, si no que son centros de educación, muchas madres cuentan con esas horas de cuidado de sus hijos para salir a trabajar o estudiar. La Asociación Nacional de Funcionarios de la Junta Nacional de Jardines Infantiles (Ajunji) es parte de las organizaciones del sector público que actualmente se encuentran negociando un reajuste salarial con el Gobierno, por lo que muchos jardines se encuentran en paro desde la semana pasada. Esto ha producido que los jardines asociados a Ajunji no estén en funcionamiento, por lo que las madres de los niños que asisten a estos jardines han tenido que buscar otras alternativas para poder salir a trabajar.

Los costos para las madres estudiantes

Javiera Díaz tiene 22 años, estudia secretariado ejecutivo en un instituto ubicado en el sector de Los Héroes. Todas las mañanas se levanta temprano para ir a dejar a su hijo de un año a un jardín Junji cercano a su casa. En plena época de exámenes, no ha podido asistir a clases, porque su instituto no posee ninguna política especial para madres estudiantes. Ni siquiera cuenta con un centro de alumnos que la represente. Respecto a sus redes de apoyo, Javiera sólo vive con su madre, quien también fue madre soltera. La mamá de Javiera sale a su trabajo todos los días a las 6 de la mañana, no puede cuidar a su nieto. "Para mí es vital que el jardín funcione, no cuento con apoyo extra, ya que mi única familia es mi hijo y mi mamá", comenta Javiera. La estudiante le envió una carta a sus profesores, y si bien algunos le ofrecieron dar ciertas evaluaciones en otra fecha, no existe la obligación de hacerlo y algunos argumentaron que ser madre no le da derecho a un trato especial. La alumna de secretariado, dice tener miedo de perder el semestre por los resultados de estas evaluaciones. "Es complejo, porque no tengo notas brillantes, pero me esfuerzo mucho. Un semestre más significa hacer crecer mi deuda para pagar los estudios", manifestó preocupada. Javiera ha tenido que quedarse en casa, por mientras está tratando de adelantar materia y le pide a una amiga que le preste sus cuadernos. 

Trabajos incompatibles

María Eliana trabaja en la feria. Matutea y algunos días de la semana ayuda a su marido a vender en un carrito de dulces. Siempre almuerzan cosas frías, pues no tienen donde calentar su comida y pagar en un lugar es muy costoso para ellos. Desde la semana pasada que María Eliana ha tenido que ir a trabajar con su hijo. "No tengo como llevarle comida más contundente" relata María Eliana, comentando que ha tenido que llevarle ensaladas, pollo frío, fruta y sandwish. "A esta edad (2 años) debería comer un platito de carne caliente, lentejitas y esas cosas, pero la casa nos queda lejos de la pega y no puedo volver para irle a dar de comer. No trabajar no es una opción, con tantos días que no hemos tenido el jardín no nos habría alcanzado para llegar a fin de mes", nos cuenta la mamá. Los jardines Junji, además de entregar una educación integral de calidad, brindan a los niños alimentación guiada por nutricionistas, lo que generalmente consta de desayuno, almuerzo y colaciones. "Yo al menos me preocupo de traerle cosas sanas, pero quien sabe cuantos chicos se queden incluso sin comer, por no contar con su almuercito del jardín", agrega preocupada María Eliana.

Término de conflicto

El servicio público de educación que brindan los jardines Junji son de vital importancia para los niños más pequeños de nuestro país. El trabajo realizado por las miles de asistentes de párvulos, parvularias y otros miembros del equipo Junji son la primera base de nuestro sistema educativo, donde además brindan otros cuidados de higiene, alimentación y sobre todo cariño a los habitantes más pequeños de nuestro país. Como se puede observar en los casos contactados por Publimetro, la estructura de los jardines Junji no sólo beneficia a los niños, si no que también sirve como red de apoyo a las mujeres que trabajan o estudian y que en muchos casos no cuentan con los recursos o la estructura familiar para que un tercero colabore con el cuidado y la crianza de sus hijos.

En comparación a otros países Chile tiene una deuda no sólo con los funcionarios públicos, si no que también con la maternidad. No existen políticas públicas que logren compatibilizar estudios con maternidad, siendo que según un estudio de Idea País el 59,66% de los niños nacidos vivos en nuestro país son hijos de madres estudiantes. En el ámbito laboral existe el pre y post natal y el beneficio de guardería, sin embargo éste se extiende sólo hasta los dos años del menor, dejando un vacío entre los 2 años y los 4, edad en que ingresan al sistema escolar.

Los números también indican que en nuestro país las mujeres ganan sueldos menores a lo de los hombres, lo que claramente afecta considerablemente a las madres solteras que en los casos de no contar con el jardín deben pagar servicios externos de cuidado. ¿Pero y los padres? ¿No se supone que el cuidado de los niños es de a dos? En Chile, según informes del Poder Judicial, más del 60% de las pensiones de alimentos no se pagan y cerca de un 70% de éstas demandas corresponden a madres solteras exigiendo los derechos de sus hijos a los padres biológicos. 

Votación sobre reajuste salarial

Tras una votación en la Cámara de Diputados, que contó con un total de 65 votos, divididos en 28 votos en contra y 37 abstenciones, frente a 44 a favor; el veto aditivo fue rechazado. Por lo que los trabajadores del sector público continuarán movilizados, hasta obtener una solución a sus demandas. Ante este escenario, el Directorio Nacional AJUNJI convocó a continuar con el Paro Nacional este miércoles 09 de noviembre.

Por otra parte, la Confederación Nacional de Transporte Escolar (Confentetuch) anunció que, durante el día de mañana, realizarán una jornada de protesta a lo largo de todo el país, esto ante la nula respuesta por parte de las autoridades a las demandas del sector. Puntualmente, la Confentetuch acusa que son el único sector del transporte que no recibe aportes del Estado, por lo que la movilizción aounta a solicitar un bono compensatorio.

Por mientras, muchas mujeres, trabajadores, estudiantes y a la vez madres chilenas esperan atentas el resultado de estas negociaciones para poder volver a contar con el gran apoyo que Junji les brinda en la educación y cuidado de sus hijos. Y también respecto al transporte escolar y de todas las organizaciones que las afectan directamente en la red de apoyo con la que cuentan para poder desarrollarse como profesionales y trabajadoras, siendo a la vez jefas de familia.