Sólo tres meses con horario de invierno son los que los chilenos tuvimos que vivir este 2016, tras los constantes ajustes realizados de parte del Ministerio de Medio Ambiente, los que sirvieron para evaluar los efectos a favor y en contra para los ciudadanos como disminución de la delincuencia o los trastornos del sueño. 

La idea de dejar un horario único, para realizar cambios a lo largo del año tiene como razón aminorar el ausentismo escolar, ya que los padres y apoderados sentían miedo para llevar sus hijos al colegio a oscuras. 

Pero más allá de los debates, lo cierto es que este sábado 13 de agosto cuando sean las 00:00 horas se deberán adelantar los relojes en 60 minutos, quedando asó en la 1:00 am. 

De acuerdo al neurólogo de la clínica Somno Medicina del sueño, Pablo Guzmán, señala que el cambio de horario afectará con mayor énfasis a las personas que constantemente tienen trastornos del sueño, generando problemas de concentración. 

“A todos nos va a afectar un poquito el cambio de horario, pero los que se verán más perjudicados son los pacientes con el síndrome de fase retrasada, quiere decir los que están acostumbrados a acostarse y levantarse tarde, el clásico ejemplo son los jóvenes que se acuestan de madrugada y se levantan como a las 12:00 o 1 de la tarde”, señaló a Publimetro el especialista en trastornos del sueño. 

Los problemas que generará el traspaso al horario de verano es principalmente la concentración en actividades diarias, pero debería estar resuelto en un plazo máximo de dos semanas. 

“Este tipo de personas van a andar más desconcentrados, con más sueño o con un notorio agotamiento que no les permitirá llevar a cabo de forma normal sus actividades académicas, pero todo debería andar bien alrededor de dos semanas”

En el caso de los niños más pequeños en edad pre escolar y escolar, los padres pueden generar rutinas que vayan estableciendo horarios fijos antes de dormir, según recomienda el especialista. 

“Para los niños más chiquititos es más fácil, porque por lo general los papás les hacen rutinas, las que se deben correr una ahora y generar un ambiente de tranquilidad, lo que significa apagar la televisión una hora antes y tener tiempos de relajación”, enfatiza el doctor Guzmán. 

Como consejos para la hora de ir a dormir, el especialista señala que las 20.30 horas es un buen horario para niños hasta los 14 años y para los mayores el rango va entre las 22.30 y 23.00 horas.