Falta un par de años para la próxima elección presidencial, pero de a poco van apareciendo candidatos. Y también aparecen algunos que aunque han descartado su postulación, o aseguran que están analizando la posibilidad de postularse, naturalmente se han trasformado en opciones para la contienda electoral de 2017. 

Aprovechando esa contingencia el sitio de análisis político Tres Quintos Chile realizó el #ElectoraldeadMatch, un juego a través de Twitter para elegir al próximo Presidente de Chile. 

En el juego participaron 32 candidatos, entre los que aparecieron Andrés Allamand, Manuel José Ossandón, Andrés Velasco y Claudio Orrego, entre otros. Sin embargo y pese a que los candidatos menos ‘tradicionales’ como Franco Parisi o Leonardo Farkas, recolectaron un importante número de votos, la final fue disputada por dos conocidos: Ricardo Lagos y Sebastián Piñera. 

El analista político de la Universidad Adolfo Ibáñez, Cristóbal Bellolio, uno de los promotores del #ElectoralDeadMatch, reconoce que el juego “fue un experimento interesante para saber cómo estaba operando el activismo digital de partidos y movimientos políticos. Varios se entusiasmaron e hicieron abiertos llamados a votar por sus candidatos”. 

Sobre los finalistas, el análisis de Bellolio establece que “Piñera y Lagos fueron ganando sus respectivos duelos por el efecto centrista que se produce en un sistema donde te invitan a votar por el menos malo. Es decir, nadie estaba muy entusiasmado con Piñera y Lagos, pero ambos siempre fueron la opción “por defecto” frente a las alternativas”. 

El ganador del match fue finalmente Piñera, quien se impuso con un 56% frente al 44% obtenido por Lagos, y según el académico de la U. Adolfo Ibáñez, que este escenario se de en la realidad -de un enfrentamiento en la presidenciales entre ambos candidatos- no es tan incierto. 

“Es llamativo que la final haya sido este duelo de ex presidentes. Se suele decir que Twitter es un mundo paralelo, muchos creían que ganaría Parisi o algún otro outsider. Sin embargo, se dio una final que sería bastante plausible en el mundo real. Sin embargo, habría que repetir el experimento varias veces para especular en ese sentido”, aclara. 

Frente a la consulta de porque las personas, a pesar de los cuestionamientos sigue apoyando a Lagos o a Piñera como presidenciable, Bellolio apunta que ello tiene que ver con lo conocidos que son. 

“La gente necesita mucho tiempo para procesar nombres nuevos cuando se trata de figuras presidenciales. Tanto Piñera como Lagos ya tienen esa estatura en la retina de la gente. Además, ambos tienen muchos viudos. A pesar de las críticas, en la derecha la mayoría cree que Piñera hizo un buen gobierno. Lo mismo respecto de Lagos en la cultura concertacionista. Por último, como la cosa está medio desordenada, es natural que exista una tendencia a recurrir a figuras de autoridad, capaces de poner orden y dirigir el barco a puerto. A mí no me gusta mucho la idea porque es como volver a la casa de los papás porque no fuiste capaz de vivir solo, pero sería ciego no reconocer que esa tendencia existe”.

Una opinión con la que coincide el analista político de la U. Mayor, Germán Silva, quien subraya que los dos están apareciendo hace bastante rato, mostrando facetas menos tradicionales y con la crisis de la política tradicional “la gente recurre a las imágenes que dan un poco mas de seguridad”. 

“En este caso son dos ex presidentes, los dos con gobiernos relativamente exitosos comparativamente con otros, por lo tanto creo que la gente necesita llenar ese espacio de falta de liderazgo y también bajar un poco la incertidumbre en este rato con esta crisis político fuerte”, sostiene.