“Notifíquese: hoy comienza la ofensiva”, bajo un cartel con esta leyenda un grupo de 39 estudiantes ingresaron en horas de la mañana de este martes en La Moneda, tras sacarse una foto donde se hacían pasar por turistas.

La situación bajo el mando de la Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundarios (Aces) y la Federación de Estudiantes de la Universidad Central (Feucen) trajo críticas de distintos sectores de la sociedad, uno de ellos son los ex líderes de la denominada revolución pingüina, quienes señalaron que “se deben respetar las instituciones”

El ahora coordinador del movimiento “Republicanos” y ex vocero de los secundarios, Julio Isamit, comentó a Publimetro que la posición que dieron a conocer los estudiantes es extrema y termina por hacerle más a ellos mismos.

“Hay que respetar las instituciones y los símbolos del Estado, lo que hicieron los estudiantes en el Palacio de La Moneda no corresponde y si leemos bien el lienzo que extendieron nos podemos dar cuenta que es violento después de lo que pasó en Valparaíso”, señaló Isamit.

Postura similar fue la que declaró el ahora periodista y gerente de marketing de hoteles sommelier, Maximiliano Mellado, quien además de realizar la crítica agregó que entiende que los estudiantes deben seguir luchando por las demandas de la reforma en marcha.

“Se les escapa un poco de las manos. La revolución pingüina fue porque cuando nosotros golpeamos las puertas, las autoridades las cerraron, entonces el error es que hoy nadie los escucha, por eso están intentando llamar la atención, la mirada esta un poco perdida apuntando al gobierno, debiesen apuntar a los parlamentarios directamente para darles soluciones”, agregó Mellado.

Al ser preguntados por si este tipo de manifestación la habían pensado en el 2006, Isamit fue enfático que las protestas de antaño apuntaron a ámbitos culturales y deportivos.

“Nosotros no le tiramos un jarro de agua a la ministra de Educación, no irrumpimos en La Moneda porque creíamos que no era necesario, sino que al contrario promovimos movilizaciones pacíficas con tomas culturales con actividades deportivas y eso la ciudadanía lo valoró y años después la discusión y la forma se ha ido extremando y esto es la guinda de la torta”, añadió.

El reproche de la movilización se debe al peso histórico que tiene la casa de Estado y la historia que representó en época de dictadura.

“Irrumpir en La Moneda no te ayuda, y más aún te mancha porque la gente siempre ha ido en contra de cualquier acción contra La Moneda por los hechos de dictadura”, finalizó Mellado.