Una trágica muerte fue la que encontró Ramón Nonato Araya Araya, de 61 años, quien falleció luego un ataque de una jauría de perros abandonados en un sitio erizo ubicado en el entorno de un camping, a tres kilómetros de Pozo Almonte, en la Región de Tarapacá.

El hecho quedó al descubierto este domingo, cuando un vecino que caminaba por el lugar divisó un bulto que no logró identificar. Se acercó para reconocer qué era y ahí notó que se trataba de un cuerpo sin vida, según informa La Estrella de Iquique

Tras ello, acusó el hecho a la Segunda Comisaría de Carabineros de Pozo Almonte y fue personal uniformado el que confirmó que el cuerpo se trataba de una persona. 

“Nos dirigimos hasta un sitio erizo ubicado a unos tres kilómetros al poniente de la Ruta 5 Norte, a la altura del kilómetro 1804 y confirmamos lo señalado”, dijo al diario regional el comisario de Luis Martínez. 

Una vez que conoció los antecedentes del caso, el fiscal de turno, Juan Valdés, determinó que la investigación quedara a cargo de la Brigada de Homicidios de la Policía de Investigaciones. 

Fue el Laboratorio de Criminalística (Lacrim), quienes identificaron que las lesiones correspondían a un ataque de perros y no necesariamente a la acción de otras personas.

“Se logró determinar que la víctima efectivamente presentaba lesiones atribuibles a un ataque de perros y no presenta lesiones atribuibles a terceros”, dijo al medio escrito el subcomisario de la PDI, Rodrigo Cisterna. 

“Estimamos que esta muerte pudo ser producida por este tipo de causa: el ataque de los perros”, afirmó el detective. 

El cuerpo del fallecido, quien trabajaba como cuidador de una parcela en el entorno donde fue encontrado, fue retirado por el Servicio Médico Legal durante este domingo y se espera que este lunes sea entregado a su familia.

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