Este jueves el doctor Manuel García de los Ríos se convirtió en el Premio Nacional de Medicina 2016 tras ser elegido en conjunto por la diversas agrupaciones médicas como el médico más destacado del país. García de los Ríos es el séptimo médico en obtener el Premio Nacional de Medicina, el que se otorga cada dos años desde el 2001 con el fin de destacar la carrera de los médicos que sobresalen de sus pares por su calidad en docencia, administración académica e investigación.

Manuel García de los Ríos de 87 años es médico de la Universidad de Concepción y especialista diabetólogo de la Universidad de Chile, además de co fundador de la Unidad de Diabetes del Hospital San Juan de Dios, lugar donde ha desempeñado gran parte de su carrera profesional la que sigue ejerciendo dos veces en la semana en el sector privado y una en el sector público, lo que le permite estar al tanto de la actualidad médica del país, de esto y otros temas conversó con Publimetro el doctor Manuel García de los Ríos.

-¿Cuál fue su impresión cuando supo que era el ganador del Premio Nacional de Medicina?

Lo primero fue una tremenda sorpresa, pero después me aparecieron distintos sentimientos encontrados como una emoción que no pude contener junto con una alegría inmensa, pero siempre con la humildad que debe ser porque es un reconocimiento que creo no merecer.

-¿Por qué cree que usted recibió este premio?

Yo recibo este premio como un reconocimiento a la diabetología porque se está reconociendo la importancia en salud pública, para hacer prevención y educación para que los pacientes que hayan sido reconocidos como tales reciban el tratamiento adecuado que permita una vida normal y sana como si no tuvieran la enfermedad.

-¿Cuáles son las diferencias entre el sector público y privado en el ámbito de las prestaciones?

Felizmente las diferencias se han ido minimizando, el Auge o Ges ha sido un gran paso para que el paciente de cualquier nivel tenga un acceso pleno al tratamiento más eficaz que exista, no es perfecto porque nada es perfecto en la vida, por eso hay que estar abierto a recibir reclamos para mejorar las cosas, pero en términos generales si todos educamos bien a un paciente va a tener las mismas oportunidades de un buen tratamiento, por eso lo primero es educación que significa cultura.

-Actualmente en el país existe una falta de especialistas en zonas extremas ¿Cree que los especialistas que se forman a través de recursos estatales deberían ir a los lugares que más lo necesitan?

Por supuesto que este problema es grave y hay que buscar una solución desde los niveles más altos para que los médicos recién recibidos generen su trabajo en provincias y después que se especializan por el Estado retribuir lo que el Estado les está dando, y en la especialización de diabetes es mucho más sencillo porque los internistas bien formados pueden atender al 99% de todos los diabéticos del país, o sea no se requiere en algunas ciudades más pequeñas que tenga que haber un especialista.