El Séptimo Tribunal Oral Penal de Santiago condenó este martes a cadena perpetua simple (mínimo de 20 años de cárcel) al contador Miguel Andrew Santiago Donoso (47), quien el 20 de mayo pasado estranguló a su pareja, Fraulén de los Ángeles Alfaro Avilés (38) y a sus dos hijas de 2 y 7 años en La Florida.

En el juicio, la Fiscalía Metropolitana Oriente lo acusó de los delitos de doble parricidio y femicidio y el tribunal lo declaró culpable el jueves 24 de diciembre pasado. La Fiscalía pedía tres condenas der presidio perpetuo contra el acusado.

Sin embargo, en la setencia dada a conocer esta jornada, el tribunal reunió los tres delitos en uno solo y, por lo mismo, concedió la única pena de presidio perpetuo simple, lo que fue recibido con molestia por parte de los familiares de las víctimas.

La Fiscalía anunció que revisará el contenido del fallo, antes de resolver si recurre de nulidad a la Corte de Apelaciones de Santiago, con el fin de aumentar las penas a Santiago Donoso, quien podría salir de la cárcel al cumplir los 67 años, si se mantiene el fallo.

Los hechos ocurrieron el 20 de mayo pasado, en el domicilio de calle Lago Rosselot 1183, donde Santiago Donoso estranguló a su esposa Fraulén Alfaro Díaz (38) y a sus hijas de 7 y 2 años, María Jesús y María de Lourdes.

El sujeto se dio a la fuga, pero fue capturado el 26 de mayo y formalizado al día siguiente, fecha desde la que se encontraba en prisión preventiva.

En la vivienda se encontró una confusa carta del sospechoso en la que reconoce su autoría en los crímenes. Además, había pedido perdón a sus familiares a través de un mensaje de WhatsApp.

Asimismo, en la casa se descubrió que la tina del baño estaba llena de agua y que a un costado había un secador eléctrico enchufado, por lo cual se presumió que el sujeto habría tratado de suicidarse.

Miguel Santiago Donoso se mantuvo prófugo hasta que fue detenido en un banco de Vitacura, cuando trataba de cobrar un cheque.

Según confesó a la PDI, el sujeto se declaró víctima de violencia intrafamiliar. Sin embargo, de acuerdo a las versiones de vecinos, era la mujer quien sufría los castigos de su esposo.

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