Estos días se ha hizo público el insólito caso de Marco Díaz (21), un joven de Chillán viejo que estuvo en prisión preventiva por 4 meses y 13 días acusado de robar 500 pesos, y que gracias al testimonio de una de las denunciantes donde admitía que la acusación había sido falsa, quedó en libertad sin haber cometido ningún delito.

En primera instancia, Díaz quedó formalizado acusado de delito de robo con violencia en el juzgado de garantía de Chillán, del monto recién mencionado, lo cual hace poco se logró comprobar era falso.  En realidad el joven había intervenido para separar en una riña de su amigo y el dueño de un clandestino de iniciales R.D.H el cual motivado distintos factores, puso una denuncia falsa en contra de Marco, apoyado por el testimonio de quién era su pareja, una mujer de iniciales R.Q.

Pero así como Marco, existen miles de individuos que cada año son injustamente acusados, y que quedan en libertad. Algunos tienen la suerte de no quedar en prisión, pero otros, terminan incluso cumpliendo penas de más de 5 años sin haber cometido ninguna acción.

¿Y ahora quién podrá defendernos?

El abogado de la Unidad de Estudios de la Defensoría Nacional , Humberto Sánchez, es también encargado jurídico del “Proyecto Inocentes” de la Defensoría Penal Pública. Cuenta a Publimetro que esta iniciativa consta de una página web, que nació en el año 2013, con el objetivo de estudiar los casos de error que llevan a una persona inocente a terminar privada de libertad, determinando cuáles son las causas de error y los motivos que terminan en este veredicto. La idea final, es darles reparación publicando el caso injusto que vivieron y los antecedentes en torno a él.

La metodología consta de preparar un caso que se presume de inocencia, el cual fue votado  y aprobado previamente por un comité que incluye abogados de la Defensoría Nacional, defensores nacionales y personas externas como profesores universitarios. “Ya tenemos alrededor de 50 casos aprobados por el Comité Editorial del proyecto que ya se ha demostrado que estuvieron injustamente presos”, explica Sánchez.

En el sitio web www.proyectoinocentes.cl una pestaña que se denomina “Casos” tiene la lista de personas que fueron injustamente privadas de libertad, y explica el motivo por el que esto sucedió.

“Cuando alguien es detenido por violación, por robo violento, la gente que lo rodea, su familia, amistad y entorno social quedan con la sensación de que fue por un delito. Esto permite demostrar que este caso fue resuelto de manera concreta. Aquí pueden contar sus historias, y pueden buscar reparación”, afirma el abogado.

Inocentes en la cárcel

El error más común entre los registros de este programa, en sus 3 años de funcionamiento, es la identificación errónea, la cual significa hacer un reconocimiento de imputados sin cumplir requisitos mínimos de fidelidad, ni el protocolo estándar definido por el Ministerio Público.

“A veces en el dolor u estrés de ser víctima de algo, las personas no reconocen de manera adecuada a quienes participaron. Eso hace que inocentes queden en la cárcel, y al mismo tiempo, siendo aún más grave, permite que quién realizó el delito quede libre”, sentencia el abogado. Así, se deja de investigar al verdadero autor y el hombre inocente queda en la cárcel.

¿Por qué pasa esto? Sánchez afirma que ningún sistema judicial es infalible en el mundo, y que todos podemos cometer errores. “Eso sí, hay que tratar que sean los menos posibles”, agrega.

Los integrantes del “Proyecto Inocentes” han realizado distintas peticiones para mejorar el sistema, con cambios para mejorar esta situación. Algunos corresponden a ajustar los procesos de identificación para evitar errores, mejorar los mecanismos de corrección judicial donde una persona condenada que alega inocencia se encuentra en una situación difícil de modificar, entre otros.

Pero lo más trascendental sería la proposición de un pago de indemnización por parte del Estado a las personas que fueron encarceladas por un error. “En EEUU hay una cantidad definida que se le paga a cada persona diariamente si estuvo presa de manera errónea, con un sistema expedito. En Chile no es así y debemos ayudar a corregirlo”, aclara.

¿Qué debo hacer si me pasa a mí?

El abogado Humberto Sánchez clarifica que al enfrentarse a una denuncia por un delito del que se es inocente, el modo más expedito de buscar ayuda es hacer la denuncia en el sitio web de “Proyecto Inocentes”. Ahí en la sección “Cuéntanos tu caso”, se ingresa la información mínima, el equipo analiza el caso y hacen las correcciones mientras esté vigente.

Además, se recomienda que el acusado le manifieste a su defensor penal público que es inocente, con la intención de agotar todos los mecanismos que entrega la Ley para demostrar inocencia en tribunales, evitando ser privado de libertad. “Ellos día a día lidian con un sistema que desconfía de las personas que manifiestan inocencia y debería ser al revés. Se debe tomar un resguardo para evitar el máximo daño que es que el individuo quede en la cárcel”, comenta agregando que “así su investigación se puede hacer en libertad sin afectarlo de sobremanera”.

Por otro lado, explica que también puede existir una “mala conducta del abogado defensor”, pues no siempre terminar privado de libertad depende de los fiscales, o jueces, sino que los defensores públicos también pueden incurrir en errores y hacer una mala defensa. Eso también se puede denunciar en esta instancia de la Defensoría Penal Pública.

Finalmente, Sánchez esclarece que aunque ellos no pueden ayudar a que la persona al ser declarada inocente encuentre una indemnización por lo que tuvo que vivir, si existe la “Fundación Probono”, un estudio jurídico que toma los casos y los defiende de manera gratuita, buscando indemnización del Estado para las víctimas.

“Esta organización privada sin fines de lucro, permite llevar estos antecedentes y buscar reparación. También busca generar esta reparación de una forma más amplia. Las personas necesitan posterior a una vivencia así, ayuda psicológica, reinserción laboral, ayuda económica porque se pierde la fuente de ingresos y hay que pagar en algunos casos a abogados particulares”, puntualiza Sánchez concluyendo con que de todo esto el llamado “Derecho al olvido” es lo más fundamental.

“Tenemos que lograr que sus nombres sean excluidos incluso de las búsquedas de Google, para que no salga información negativa al momento que por ejemplo, busquen sus antecedentes para un trabajo. Solo debe salir información que acredite y demuestre su inocencia. Por eso para nosotros es tan importante contar sus historias en nuestro sitio”, remata el jurista.

Lee aquí los casos de personas que fueron declaradas inocentes por un delito que no cometieron.

PB/MC