Un presunto grupo de resistencia mapuche se adjudicó en las últimas horas los ataques incendiarios contra templos religiosos registrados en las regiones de La Araucanía y el Bío Bío, según un comunicado hecho llegar a varios medios de comunicación.

Bajo el nombre ‘Weichan Auka Mapu’ el grupo reconoce la autoría de una treintena de acciones contra maquinaria e infraestructura agrícola utilizada para “saquear y explotar nuestro Wallmapu”.

Sobre los ataques incendiarios que han destruido casi una decena capillas e iglesias católicas, el grupo responsabiliza a la Iglesia Católica de respaldar la represión y los desalojos de las comunidades en territorio mapuche.

Los dardos apuntan específicamente al sacerdote Francisco Stegmeier, a quien responsabilizan por el desalojo de comunidades mapuche que ocuparon en distintos momentos y lugares, predios controlados por la Iglesia Católica, pero que reclaman como suyos.

“Es en esta línea que nuestro accionar de sabotaje está dirigido únicamente hacia templos católicos (templos ubicados en territorio mapuche, exceptuando las encontradas en ciudades), hasta la debida pronunciación de la clase episcopal”, precisa el comunicado.

Las alusiones no se quedan allí. En otro pasaje del documento, salen al paso de las recientes declaraciones del intendente de la Araucanía, Andrés Jouannet, respecto de las acciones de resistencia, y lo hacen responsable de los que pueda suceder en el futuro, en medio del conflicto que marca la zona sur del país.

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