El pasado sábado 27 de febrero a las dos de la madrugada le sonó el celular a la joven de 29 años que prefiere reservar su identidad por seguridad, quien se llevó una sorpresa al contestar y que aún la tiene conmocionada por el episodio que la mantuvo por 18 horas en contacto con los supuestos secuestradores de su madre.

La joven comentó que apenas recibió la llamada, desde el otro lado le comentaron que estaban con su madre y si ella no hacía lo que le pedían la iban a violar, cortarle los dedos e incluso matar a su mamá, situación que la puso muy nerviosa y decidió seguir todas las instrucciones que le iban dando, como salir desde su casa para dirigirse hasta la comuna de Cerrillos y depositar dinero, pero la petición más extraña fue que fuera a dos supermercados y que con las tarjetas de crédito comprara dos carros llenos de leche y pañales.

“Yo hice todo lo que ellos me decían porque no quería que le pasara nada a mi mamá, por eso fui a dos supermercados y llené dos carros con pura leche y pañales, porque según lo que me contaban tres de ellos tenían Sida y antes de morir necesitaban dejar con cosas a sus familias, aunque no tengo como saber si lo que me contaban era verdad o era mentira porque durante todo ese tiempo estuve envuelta en una mentira, todo lo que me decían me hizo sentido con las cosas que me hicieron comprar”, señaló a Publimetro la joven afectada.

Luego de vivir estas 18 horas de angustia, la profesional quizo hacer una reflexión de la situación que pasó donde si bien manifestó que no defiende a las personas que le realizaron este secuestro virtual, puede entender la situación por la injusticia existente en Chile.

“Yo jamás puedo justificar ni defender lo que me hicieron porque estaría media loca, pero si soy capaz de entenderlo y ver más allá de mi misma y pensar por qué lo hacen, porque es importante entender que no todas las personas somos igual de fuertes y no todos hemos tenido las mismas oportunidades, porque muchas personas nacen en poblaciones sin otras posibilidades y entiendo que ellos hayan sentido la desesperación por no tener los recursos para mantener a sus hijos, por eso no puedo juzgarlos porque yo todos los días me quejo y me da rabia la injusticia que hay en este país, si yo tuviera un hijo y no pudiera mantenerlo quizás qué cosas haría”, agregó.

La mujer después del episodio presentó una denuncia ante la primera comisaría de Santiago y ahora está a la espera que la llamen de Fiscalía para que se dé inicio a la investigación.