Como uno de las ocho iniciativas más innovadores a nivel mundial en el involucramiento familiar en educación, fue considerado el programa “Aprender en familia” por el centro Harvard Family Research Project, quien señaló que "las familias chilenas pueden reforzar sus conexiones con las escuelas, aumentar sus habilidades de crianza y participar en eventos de comunidad en apoyo del aprendizaje”.

El reconocimiento por el importante centro de estudios, viene después de seis años de funcionamiento del programa donde han intervenido a 60 escuelas municipales de sectores vulnerables, apoyando a 28 mil estudiantes junto a los padres y apoderados, lo que este año se viene a ampliar a la educación inicial con políticas comunales en salas cunas y jardines infantiles.

El trabajo de “Aprender en familia” se realiza con talleres desde la Fundación CAP con psicólogos hacia algunos apoderados, quienes se convierten en monitores del resto de los padres para enseñarles en talleres de entre 30 a 40 minutos establecer una mejor crianza de los niños.

“No hay nada más difícil que ser padre o madre, todos hacemos lo mejor posible y vamos desarrollándolo con nuestras experiencias de vida, lo que es la apuesta del programa para dar soluciones a la educación de los niños, por eso en las capacitaciones aseguramos que con el material puedan ser capaces de desarrollar los objetivos”, señaló la psicóloga y coordinadora del programa, Teresa Izquierdo.

La actuación y participación constante de los padres y apoderados en el que hacer educativo de los niños, niñas y jóvenes ha llevado a que se logren formar hábitos de estudio desde las hogares, lo que se traduce en un aumento de los puntajes en pruebas estandarizadas como el Simce, lo que se evidencia en 48 establecimientos municipales, que en promedio aumentaron cuatro puntos en la prueba de Lenguaje de 4 básico (249 v/s 245) y 10 en matemática (244 v/s 234) en comparación con colegios del mismo nivel socioeconómico bajo.

El aumento en el rendimiento académico es una de las cosas más valoradas por los padres que han participado del programa, como es el caso de Alejandra Miranda, quien tiene dos hijos en la escuela Francisco Petrinovic de la comuna de Colina que viene desde hace tres años siendo apoyada.

“Ha servido para formar hábitos de estudio y que todos en la familia leamos, porque antes no tomábamos nunca un libro y ahora después de tres años ya hay más de 50 en la casa (…) mi hijo mayor subió las notas en lenguaje de un promedio 5.9 a un 6.5, yo creo que es porque estamos más preocupados y saben que cuando llegan del colegio, descansan un rato y se tienen que poner a hacer las tareas”, expresó Alejandra Miranda.

De acuerdo a la directora de la Fundación CAP, Ruth Navarrete, la idea es que la historia de los hijos de Alejandra y de la escuela José Miguel Carrera de la comuna de Huasco, establecimiento que con un 86.6% de índice de vulnerabilidad haya logrado que sus 340 estudiantes tengan una tendencia al alza de 28 puntos en el Simce de lectura desde el 2010 a la fecha, lo que logra posicionarlo 20 puntos arriba de colegios de su mismo nivel socio económico, pueda repetirse más allá de los jardines y salas cunas que fueron incorporados este año, sino que poder ser una política pública.

“En algún minuto quisiéramos poder ampliar el programa más allá de lo que tenemos ahora, porque si bien ahora estamos en colegios y recientemente en educación parvularia, hemos sido bien responsables en llevarlo a cabo, es factible que el día de mañana cualquier colegio lo pudiera tener, por eso nos gustaría que pudiera ser una política pública”, expresó la directora de la Fundación CAP.